En la competencia oficial dedicada a las producciones argentinas la gran vencedora fue el documental Cacho, una historia militante. El jurado consideró esta obra como ‘un ejemplo de una militancia política cuya coherencia practicó hasta sus últimos días’ y realzó el uso inteligente de diferentes recursos narrativos.
En tanto el colectivo Cine bandido, que aúna a diversos directores, fue galardonado con el premio especial del jurado por Bazán Frías, elogio de un crimen, una cinta interpretada por reclusos del penal de Villa Urquiza, en la que desde una singular historia retratan la vida en las cárceles argentinas.
Dirigido por Lucas García y Juan Mascaró, el jurado destacó el aporte de esta obra ‘a través de una mirada distinta sobre el tema de la criminalidad y el papel que la educación y el arte pueden jugar en contextos de encierro.’
En la competencia internacional de mediometrajes, España conquistó el premio principal por Makun (No llores), de Emilio Martí, mientras que en cortos la gran vencedora fue Un oscuro día de injusticia, de la argentina Daniela Fiore, agasajada además con el premio que otorga la Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales.
Un homenaje especial a los 60 años del triunfo de la Revolución cubana y la creación de su Instituto de cine y otro al gran documentalista de esa isla, Santiago Álvarez, en el centenario de su nacimiento, se enmarcaron en el programa de esta novena edición que también rindió tributo a Eva Perón y al cineasta argentino Fernando Birri.