La situación -que preocupa a los comerciantes- está impactando de manera preocupante en los establecimientos arraigados del lado uruguayo que no acceden a los precios que hoy se marcan en el vecino país, todo ello acompañado por un tipo de cambio muy favorable para viajar.
Por ejemplo, según el Indicador de Precios Fronterizos (IPF) -que compara la diferencia de los precios entre una canasta seleccionada de bienes en Salto y la misma canasta en Concordia-, durante el mes de enero la ciudad uruguaya fue un 130,3% más cara que su vecina.
De acuerdo con el IPF -elaborado por el Observatorio Económico de la Universidad Católica en Salto-, la brecha de precios entre las dos ciudades se ha ido incrementando de forma sistemática desde marzo del año 2018 cuando se registró una diferencia de 17,06% (siempre más caro en Salto).
Fue a partir de septiembre del año pasado cuando la diferencia fue significativamente más alta: trepó al 123,5%, luego ascendió a 128,8% en noviembre y alcanzó el 130,3% en enero de 2022.