Con el swing de siempre, Hugo Fattoruso festeja sus 80 años
Bien puede ser un vecino que vive en la misma casa desde que era niño, en el barrio La Comercial. Bien puede ser, también, un virtuoso en la interpretación pianística, codiciado por otros artistas como Chico Buarque, Milton Nascimento, Djavan, Hiram Bullock o Jaco Pastorius. Puede hablar de su familia y de su barrio como cualquier hijo de vecino, sin mucha pose ni lenguaje impostado. O puede subir a un escenario y fascinar con sus viajes musicales. Y aunque el calendario es inflexible al indicar que el 29 de junio este señor cumplirá 80 pirulos, sigue pareciendo un pibe que se deslumbra con cada música que descubre, que swinguea tanto con el acordeón como con el piano o los sintetizadores, que no tiene planes de colgar la toalla ya que en su cabeza tiene planes para varios discos más (y ya lleva más de 100 fonogramas) y para más conciertos, sea aquí, en Uruguay, como en Japón. Ya lo sabe: este señor es Hugo Fattoruso, un nombre que está ligado a una tradición familiar estrechamente vinculada a la música y con un arte que fue clave para varios procesos creativos de las músicas populares uruguayas.