Esta creación, explicó Urlezaga, es muy despojada, jugada a un lenguaje minimalista. Esto se apreciará tanto en el desempeño de los bailarines como en el vestuario.
Su planteo, agregó, apunta a que el público tenga un involucramiento afectivo y emocional con la puesta.
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El pasado, el presente, el futuro
La coreógrafa Gemma Bond, del American Ballet Theatre, por su parte, explicó que para su obra, Memento Mori, trabajó con el tiempo como tópico central, cómo se lo experimenta en distintas etapas de la vida.
En ese sentido afirmó: "Tengo una hija de cinco años y el tiempo para ella parece que es eterno, pero cuando vamos creciendo nos damos cuenta de que el reloj va cada vez más rápido".
La escena, siguió, tendrá tres parejas como protagonistas, que representarán las dimensiones universales del pasado, presente y futuro. El resto del elenco, en tanto, operarán como "ese ruido constante en la vida".
Para esta creación, Bond trabajó con cinco de las doce piezas que conforman Las estaciones del compositor ruso Tchaikovsky, que son creaciones que ella conoce muy bien ya son parte del ballet de Oneguin. "Me preocupó que fuera un gran desafío porque conozco tanto Oneguin pero tuvimos un abordaje diferente, desestimamos la música para hacer los movimientos y luego los ajustamos a la música", explicó la reconocida coreógrafa.