El museo Figari está ubicado Juan C. Gómez 1427 (Ciudad Vieja). Horario de sala: martes a viernes de 13 a 18, sábados de 10 a 14 hs. Cerrado: domingos, lunes y feriados.
La curaduría de Pericón: tradición, renovación y vigencia está a cargo de Analía Fontán, investigadora y docente que se ha dedicado especialmente al estudio de esta expresión popular y tradicional, y de Pablo Thiago Rocca, director del museo Figari. Además colaboraron con esta muestra Florencia Machín en la asistencia de producción y apoyo audiovisual, Alicia Barreto en tareas de conservación, restauración de obras y documentos, Leticia Aceredo en diseño de gráficos para sala, folletería y web, Silvana Pastorini en la coordinación de talleres en el área educativa (Cotty Perlas como tallerista invitada), Lucía Draper como encargada del registro y archivo, y Juan Manuel Sánchez como guía de sala.
A este proyecto expositivo, que contó con el apoyo de la Dirección Nacional de Cultura del MEC, se sumaron los aportes de los museos públicos que poseen en sus acervos los pericones pintados por Pedro Figari o por su hijo Juan Carlos (Museo Nacional de Artes Visuales, Museo Blanes, Archivo y Museo Histórico Cabildo de Montevideo). También colaboraron activamente la Biblioteca Nacional del Uruguay, la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, el Instituto Nacional de Música, el Instituto Nacional de Estudios del Teatro (Gobierno Argentino), el Museo Histórico Nacional, el Espacio Cultural del Edificio Artigas y la Asociación de Amigos del Museo Figari, entre otras instituciones.
¿Quién baila un pericón?
En uno de los textos que apoyan la muestra, los curadores anotaron: "El pericón es una práctica de tradición popular de hondo arraigo en el Uruguay y la región. Involucra a las comunidades a través de la danza, la música y la copla en una performance identitaria que trasciende las narrativas de la nación. Sus orígenes se vinculan a los bailes colectivos campesinos y cortesanos de Europa de los siglos XVII y XVIII. Su popularidad se afianza y crece en el Cono Sur desde principios del siglo XIX y gracias a su carácter lúdico de ronda coral se mantiene aún hoy como una tradición viva, signo de identidad y de participación de los cuerpos en la celebración cósmica de la vida".
La vigencia de esta práctica popular y tradicional se sostuvo a través de diversos aportes, como la obra plástica de Pedro Figari, quien colocó al perición, junto con el candombe, como centro de sus evocaciones pictóricas en pos de cimentar lo que denominó “la leyenda del Río de la Plata”.
"Por su sentido festivo e integrador, por la riqueza de sus figuras coreográficas, porque está atravesado por nociones de identidad, cultura y territorio, esta exposición propone acercarnos a las complejas tensiones históricas del pericón, a sus afectos y a sus alcances simbólicos menos evidentes", explican los curadores.