Aunque se registró un leve resultado negativo del Banco Central, con un déficit del -0,1% del PIB, las empresas públicas contribuyeron positivamente al resultado fiscal, con un superávit de 0,3%. Además, el resto del sector público no monetario, que incluye al Banco de Seguros del Estado y a las intendencias, mostró un pequeño superávit de 0,1%.
Lo que se espera para el 2026
El ministro se mostró consciente de que el 2026 será un año comprometido y lleno de desafíos para la economía uruguaya. A pesar de una voluntad considerable para mejorar la eficiencia en la recaudación, mediante nuevas propuestas de la Dirección General Impositiva (DGI), parece que estas medidas no serán suficientes para revertir la situación en el corto plazo.
Con una mirada hacia el futuro, se esperan mejoras a partir del 2027. Sin embargo, el camino hacia un equilibrio fiscal sostenible aún está plagado de dificultades, y los especialistas advierten que será necesario adoptar medidas más audaces y efectivas para lograr un crecimiento económico sólido y reducir el déficit fiscal en los próximos años.