Una marea celeste y blanca se concentra en el céntrico monumento del Obelisco, aunque está descartado que el plantel pueda pasar por allí, ante la gran afluencia de aficionados que se ha movilizado hasta el emblemático monolito.
Un operativo de seguridad organizado de manera conjunta entre el Gobierno nacional, la provincia y la ciudad de Buenos Aires acompaña la caravana para garantizar la seguridad de los jugadores, en el marco de una movilización en la que participan millones de personas de todo el país.
En un día considerado histórico en el país sudamericano, la jornada fue declarada feriado por el Ejecutivo de Alberto Fernández, para que "el pueblo argentino pueda festejar en paz y unión, compartiendo la alegría con nuestros jugadores y su cuerpo técnico".
Con el capitán Lionel Messi en su esplendor, Argentina se coronó campeona mundial por tercera vez en su historia, a 36 años de la proeza de México 1986, tras derrotar el domingo a Francia por 4-2 en los penales durante un final electrizante que fue empatado 3-3 al término de la prórroga.
(Vía Sputnik)