Blatter llevaba 17 años como presidente de la FIFA cuando renunció en junio de 2015 debido a un escándalo de corrupción. Unos cuantos meses después, fiscales federales suizos revelaron una investigación sobre el pago de 2 millones de dólares de la FIFA a Platini cuatro años antes.
Ambos niegan haber cometido un delito y también han cuestionado cómo el controvertido pago trascendió a la luz pública, con denuncias no comprobadas de que los fiscales se reunieron con un delator en la banca de un parque.
Acusados de fraude, gestión desleal, abuso de confianza y falsificación documental, Blatter y Platini rechazaron todos los cargos en su contra y lamentaron el sufrimiento que acarrean desde que comenzó la investigación en 2015. "Van siete años de castigo, una eternidad", sentenciaron.
Ambos ex dirigentes se exponen a cinco años de prisión por actuaciones fraudulentas contra la máxima entidad del fútbol mundial.