Estos comentarios que salieron rápido a la luz apenas se dijo a conocer el nombre de Monarriz, lo que llevó a que el club le bajara el pulgar al entrenador.
Después surgió el nombre de Rafael García, actual técnico de la tercera división. La idea de algunos dirigentes era que García se hiciera cargo del equipo hasta el clásico, para luego nombre un entrenador definitivo, o en todo caso, si los resultados acompañaban se quedara hasta fin de año.
Pero todo cambio luego de terminada la reunión de directiva. Cuando todo apuntaba a García, el presidente de Nacional Ricardo Vairo estaba trabajando en un nombre de la casa. El entrenador era Daniel Carreño.
El presidente del club fue a la casa del entrenador, le ofreció el cargo Carreño acepto.
El contacto con Carreño
Para el duelo con Peñarol se manejó la posibilidad de un interinato de Rafael García antes de la designación de un nuevo entrenador, pero Daniel Carreño fue claro cuando lo contactaron este lunes y quiso asumir en el cargo de inmediato: “'Voy a Nacional a agarrar desde el principio y a pasar por lo que tenga que pasar', nos dijo. Está entusiasmado y agradecido”, aseguró Flavio Perchman en declaraciones a La mañana del fútbol de El Espectador.
La charla con Carreño la tuvo por iniciativa del presidente del club, Ricardo Vairo, y también estuvieron los dirigentes Federico Britos y Álex Saúl. Se dio después de la despedida de Jorge Bava, Martín Ligüera y Sebastián Eguren del plantel, y a Vairo lo convenció. “No lo elegí pero apoyé”, aclaró Perchman, cuyo primer candidato “era Seba Abreu, sabiendo que era un momento complicado para que se fuera de México en la tercera fecha”.
“Le dije a Ricardo que si quería tener una charla con Daniel, la tuviera. La charla fue muy buena y Ricardo salió convencido de que era el entrenador. Después de ahí quedaba ver el tema económico y se arregló hasta fin de año”, resumió, y fue claro sobre los objetivos: “Lo primero es empezar a ganar. Hay que hacer un buen clásico, ganar el Clausura y clasificar a la Libertadores”.
La decisión del madamas de Nacional, generó malestar y la renuncia de algunos dirigentes del oficialismo.
Luego de lo ocurrido, Antonio Palma decidió alejarse del oficialismo pero no de la comisión directiva y Raúl Giuria dejará en setiembre la secretaría general y toma distancia de la mesa chica encabezada por Perchman y Vairo.
Sin duda, el accionar del presidente y del presidente y designación del nuevo entrenador, generaron una fractura dentro de la directiva tricolor.