"La institución sólida, fuerte, respetada en el mundo entero por la cantidad de títulos que ganamos porque además transmitimos profesionalismo, seriedad, está en crisis con esta forma personalista que tiene Riquelme para gobernar el club a su antojo", sentenció.
Durante sus años como presidente de Boca, Macri tuvo una relación tensa con Riquelme, quien le dedicó el famoso festejo del "Topo Gigio" en uno de los momentos más complicados de su relación.
"Una cosa es el Riquelme jugador, que tuve el honor de haber traído dos veces, haber descubierto en Argentinos Juniors cuando era juvenil y traerlo para que ganemos una Libertadores en el mejor campeonato que jugó en su historia, pero nada que ver eso con ser dirigente deportivo", advirtió el ex mandatario.