ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Nacional atraviesa grave crisis institucional y se quiebra la mayoría oficialista

A las renuncias de técnicos, psicólogo y áreas deportivas, se suma la crisis política dentro de la directiva, donde el oficialismo puede perder pie.

El Club Nacional de Football atraviesa un período de marcada inestabilidad que se intensificó durante la primera quincena de agosto de 2026. La crisis institucional y deportiva alcanzó su punto crítico tras la derrota por 2 a 0 frente a Racing en la segunda fecha del Torneo Clausura, un resultado que, sumado a otro traspié previo ante Boston River, dejó al equipo relegado al último lugar de la tabla de posiciones y precipitó un profundo proceso de cambios estructurales.

Cambio en la dirección técnica

Ante el flojo desempeño futbolístico, la Comisión Directiva resolvió el cese del entrenador Jorge Bava y de su cuerpo técnico el domingo 16 de agosto. El ciclo de Bava concluyó con un balance de 25 partidos oficiales —11 victorias, 3 empates y 11 derrotas—, dejando al equipo en la séptima posición del Torneo Apertura y con prematuras eliminaciones en la fase de grupos de la Copa Libertadores y en los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana.

Para encausar el rumbo deportivo, la institución oficializó rápidamente el retorno de Daniel Carreño, quien asumirá su tercer ciclo al frente del plantel principal acompañado por Rodrigo Bengua como asistente técnico, Santiago Mendaña como preparador físico y Agustín Pérez en el rol de videoanalista.

Desmantelamiento y reordenamiento en la gerencia deportiva

La salida del cuerpo técnico anterior generó un impacto administrativo inmediato en el área de fútbol profesional. El director deportivo Sebastián Eguren y el secretario técnico Martín Ligüera presentaron sus renuncias irrevocables el mismo domingo 16 de agosto, fundamentando su decisión en la incompatibilidad ética de continuar en sus cargos tras la destitución de un entrenador que ellos mismos habían seleccionado y respaldado públicamente días antes.

Esta vacante repentina obligó al presidente Ricardo Vairo a asumir funciones de contención directa y supervisión en el complejo deportivo Los Céspedes mientras se reestructura la orgánica del área.

Rupturas en el oficialismo y reconfiguración directiva

La interna de la Comisión Directiva también evidenció divisiones profundas en la cúpula tricolor. El 10 de agosto, Raúl Giuria dimitió como secretario general de la institución debido a discrepancias con el manejo de la crisis deportiva y la ratificación provisional de Bava. Esta será vacante estratégica, clave en la formalización de contratos y la gestión administrativa, y puede encaminarse a la designación de Javier Gomensoro. Las tensiones políticas se reflejaron además en las discusiones internas, donde el vicepresidente Flavio Perchman advirtió sobre las consecuencias de los cambios en la estructura gerencial. Hace pocos días habia manifestado que si se iba Eguren el también renunciaría, cosa que finalmente no ocurrió.

Otro de los dirigentes del oficialismo que manifestó su malestar con los manejos de Perchman y Vairo fue Antonio Palma, quien renunció al bloque mayoritario aunque se mantendrá en la directiva con un criterio independiente, algo similar a la actitud de Giuria. La decisión de Palma se precipitó luego del proceso por el que se decidió a Careño como nuevo DT.

Modificaciones metodológicas en el área de salud mental

En paralelo a la reestructuración futbolística, Nacional implementó modificaciones en su enfoque de acompañamiento psicológico que generaron debate en el ámbito profesional. El 12 de agosto se concretó la reubicación de Damián Benchoam —quien se desempeñaba como psicólogo del plantel principal desde 2007— hacia las divisiones juveniles de la institución.

La vacante fue asignada a un equipo externo de coaching liderado por Santiago Sena, orientado a la gestión de situaciones de presión en el deporte. Esta incorporación fue observada con reservas por sectores académicos, como la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte (SUPDE), que advirtieron sobre las diferencias metodológicas entre el asesoramiento en coaching y la atención clínica especializada, en un contexto marcado por los desafíos emocionales recientes del plantel.

Perspectivas institucionales de cara al clásico

Con la asimilación del nuevo cuerpo técnico, la dirigencia encabezada por Ricardo Vairo apunta a destrabar el bloqueo anímico y competitivo del equipo de cara a los próximos compromisos del torneo local, incluyendo el clásico frente a Peñarol correspondiente a la cuarta fecha del Clausura. Sin embargo, los recientes acontecimientos vuelven a poner sobre la mesa el debate en torno a la planificación a largo plazo frente a la alta rotación de entrenadores registrada en los últimos años.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo