Desmantelamiento y reordenamiento en la gerencia deportiva
La salida del cuerpo técnico anterior generó un impacto administrativo inmediato en el área de fútbol profesional. El director deportivo Sebastián Eguren y el secretario técnico Martín Ligüera presentaron sus renuncias irrevocables el mismo domingo 16 de agosto, fundamentando su decisión en la incompatibilidad ética de continuar en sus cargos tras la destitución de un entrenador que ellos mismos habían seleccionado y respaldado públicamente días antes.
Esta vacante repentina obligó al presidente Ricardo Vairo a asumir funciones de contención directa y supervisión en el complejo deportivo Los Céspedes mientras se reestructura la orgánica del área.
Rupturas en el oficialismo y reconfiguración directiva
La interna de la Comisión Directiva también evidenció divisiones profundas en la cúpula tricolor. El 10 de agosto, Raúl Giuria dimitió como secretario general de la institución debido a discrepancias con el manejo de la crisis deportiva y la ratificación provisional de Bava. Esta será vacante estratégica, clave en la formalización de contratos y la gestión administrativa, y puede encaminarse a la designación de Javier Gomensoro. Las tensiones políticas se reflejaron además en las discusiones internas, donde el vicepresidente Flavio Perchman advirtió sobre las consecuencias de los cambios en la estructura gerencial. Hace pocos días habia manifestado que si se iba Eguren el también renunciaría, cosa que finalmente no ocurrió.
Otro de los dirigentes del oficialismo que manifestó su malestar con los manejos de Perchman y Vairo fue Antonio Palma, quien renunció al bloque mayoritario aunque se mantendrá en la directiva con un criterio independiente, algo similar a la actitud de Giuria. La decisión de Palma se precipitó luego del proceso por el que se decidió a Careño como nuevo DT.
Modificaciones metodológicas en el área de salud mental
En paralelo a la reestructuración futbolística, Nacional implementó modificaciones en su enfoque de acompañamiento psicológico que generaron debate en el ámbito profesional. El 12 de agosto se concretó la reubicación de Damián Benchoam —quien se desempeñaba como psicólogo del plantel principal desde 2007— hacia las divisiones juveniles de la institución.
La vacante fue asignada a un equipo externo de coaching liderado por Santiago Sena, orientado a la gestión de situaciones de presión en el deporte. Esta incorporación fue observada con reservas por sectores académicos, como la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte (SUPDE), que advirtieron sobre las diferencias metodológicas entre el asesoramiento en coaching y la atención clínica especializada, en un contexto marcado por los desafíos emocionales recientes del plantel.
Perspectivas institucionales de cara al clásico
Con la asimilación del nuevo cuerpo técnico, la dirigencia encabezada por Ricardo Vairo apunta a destrabar el bloqueo anímico y competitivo del equipo de cara a los próximos compromisos del torneo local, incluyendo el clásico frente a Peñarol correspondiente a la cuarta fecha del Clausura. Sin embargo, los recientes acontecimientos vuelven a poner sobre la mesa el debate en torno a la planificación a largo plazo frente a la alta rotación de entrenadores registrada en los últimos años.