La situación se complicó aún más para los albos cuando, a los 60 minutos, Tomás Viera vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a Nacional con un hombre menos para afrontar la última media hora de juego.
La reacción de Nacional
Lejos de resignarse, el tricolor reaccionó. Con empuje, intensidad y una actitud que su hinchada reclamaba desde hacía semanas, fue en busca del empate. El premio llegó a los 64 minutos cuando Emiliano Ancheta apareció para establecer la igualdad y devolverle la esperanza a los locales.
Con el empate, Nacional tomó confianza y fue por más. Juventud sintió el desgaste y el equipo albo comenzó a inclinar la cancha a su favor pese a la inferioridad numérica. Cuando el partido parecía encaminarse hacia un empate, apareció Luciano Boggio a los 87 minutos para marcar el 2-1 definitivo y desatar el festejo en las tribunas.
La noche tuvo además un clima especial en las gradas. Durante varios pasajes del encuentro se percibió la tensión acumulada por una campaña irregular, aunque tras la reacción del equipo los reproches dieron paso a los aplausos y al reconocimiento por la entrega mostrada en el tramo final.
Con esta victoria, Nacional cierra la primera parte de la temporada con un triunfo que no borra las dificultades vividas durante el semestre, pero que al menos deja una señal positiva de cara a lo que viene. En una noche complicada, con el marcador en contra y un hombre menos, el tricolor encontró argumentos para revertir la historia y regalarle a su gente una despedida mucho más alentadora de la que parecía escrita.