Las malas sensaciones comenzaron a inundar el Gran Parque Central, que esperaba una noche gloriosa con el regreso de su máxima estrella.
En el segundo tiempo Goianiense esperó a Nacional en su campo y le cerró una a una a las posibilidades ante un estadio que pedía a gritos el ingreso de Luis Suárez.
A los 73 minutos llegó el momento tan esperado, aunque las circunstancias no eran las optimas. El Pistolero ingresó para intentar convertirse en el salvador de una noche oscura para el tricolor y levantó la energía del equipo que se fue con todo adelante. Pero no alcanzó.
Recién a los 9 minutos Nacional tuvo la gran oportunidad que esperaba cuando Juan Ignacio Ramírez desperdició solo la mejor ocasión de gol que el tricolor generó en todo el partido.
Después fueron todos centros al área que la defensa brasileña desarticuló din grandes problemas.
Ahora el equipo de Pablo Repetto deberá buscar en Brasil el martes a las 19,15 el triunfo que le asegure continuar vivo en la Sudamericana.