El próximo sábado el carbonero tendrá una salida de riesgo cuando visite a Cerro, de gran torneo, en el estadio Luis Tróccoli por la séptima fecha del Clausura.
Para este partido Aguirre tendrá una baja obligada y un par de retorno. Lucas Ferreira no estará ante los albicelestes al recibir su quinta tarjeta amarilla y cumplirá un partido de suspensión. Los que seguramente estén a la orden del entrenador son Jesús Trindade y Facundo Batista, ya recuperados de sus respectivas lesiones. El que seguramente tendrá para algunos días más es el zaguero Nahuel Herrera.
Volvería Olivera
La línea de tres que implementó Aguirre para el segundo semestre no se mueve. Ante la ausencia de Ferreira para enfrentar a Cerro, seguramente el capitán Maximiliano Olivera vuelve a la titularidad, junto a Mauricio Lemos y el argentino Germán Pezzella. Los carrileros volverán a ser Cabrera y Darias; Remedi y Nicolás Fernández se repartirán el medio, Leo Jaime y Leandro Umpiérrez serán los enganches y en ataque Matías Arezo.
Si no pasa nada de acá al sábado, ese sería el once de Peñarol para enfrentar a Cerro.
Apelarán el fallo
“Vamos a apelar el fallo de manera completa”, confirmó Julio Trostchansky, delegado de Peñarol, este lunes en el programa Último al arco de radio Sport 890, y contó: “Durante el fin de semana, en conversaciones con el presidente [Ignacio Ruglio], fue él quien finalmente toma la decisión de darnos el visto bueno a la delegación y fundamentalmente al doctor Augusto Formento en la realización del escrito, por su condición de abogado”.
“Fue una decisión procesada. Desde el día que conocimos el fallo, empezamos a manejar distintas posibilidades. Inicialmente, hicimos el análisis jurídico y político sobre las posibilidades de tener un resultado exitoso frente a una apelación”, agregó.
Y argumentó: “Hay un componente jurídico, porque tenemos elementos para que el fallo sea revertido, pero también hay un análisis político. No solo creemos que el fallo fue desproporcionado, exagerado y se buscó dar una señal ejemplarizante, sino que no apelar sería una muestra de resignación y de mostrar que no teníamos nada para decir”.