A pesar de perder el encuentro de dobles contra los estadounidenses Jack Sock y Frances Tiafoe, el O2 Arena entero de Londres se rindió a los pies de la leyenda de la raqueta que, en esos momentos, estaba diciendo adiós.
Al finalizar el partido, todos los allí presentes no pararon de aplaudir y emocionarse con el suizo, quien ha vivido una de las noches más emocionantes de su vida al lado de sus seres más queridos: su familia y amigos.
Una de las personas que más ha sentido el adiós de Roger Federer, además de su familia, es su gran amigo Rafa Nadal. El tenista español fue el primero en abrazarle al terminar el partido y el que después rompía a llorar al ver la emoción del suizo, sentado a su lado.