Suárez, vestido con la camiseta de Nacional, se emocionó al despedirse: “Llegó el momento de agradecerles por todo. Porque, como dije hace un tiempo, volvía por ustedes y porque inconscientemente quería volver”.
“Cada uno de ustedes se tiene que sentir orgulloso porque a nivel mundial la gente habla de lo que hizo la hinchada de Nacional. Eso es mérito de todos ustedes”, subrayó.
Tras agradecer al presidente de la institución, al cuerpo técnico y a sus compañeros, “uno por uno, por el trato diario, que fue impresionante”, destacó que “eso me lo voy a llevar porque estoy agradecido. Me voy a llevar el recuerdo de todos”.
Y culminó su mensaje: “Eternamente agradecido a la hinchada de Nacional. Es un hasta luego. No voy a volver a jugar, pero nunca se sabe si voy a volver al club en algún momento”.
La tarde en el Gran Parque Central fue de emociones y homenajes, como el realizado a Mathias Laborda por sus 100 partidos oficiales con el primer equipo. Se distinguió a Sofía Balbi, esposa de Luis Suárez, como socia vitalicia. Y finalmente hubo vuelta olímpica, fotos, sorteos de camisetas firmadas y un cierre musical a cargo de Martín Piña y La Furia.