Los disparos dejaron al menos dos muertos y varios heridos. Las víctimas podrían ser ciudadanos suecos que llegaron a Bruselas para apoyar a su selección.
El atacante logró huir y las autoridades belgas activaron un operativo para su captura.
Señala el diario deportivo Marca, citando medios locales, que los jugadores de la selección sueca anunciaron durante el descanso del partido que no querían jugar la segunda parte. Por tanto, se detuvo el partido. El jugador del Manchester United Victor Lindelöf, el capitán de la selección sueca, habló sobre lo ocurrido: "Como capitán, tomé la iniciativa de parar". "Primero hablé con mis compañeros, luego con los belgas, y rápidamente hubo consenso para parar. Lo más importante es que los suecos ahora están a salvo. Da miedo que estés en peligro porque vistes los colores suecos. ¿Qué debería pasar a continuación? Bélgica ya está clasificada, ¿aún nos queda jugar? Me siento seguro aquí, debo decir, el estadio debe ser el lugar más seguro".
El supuesto agresor, Slayem Slouma, publicó posteriormente un video en redes sociales en el que afirma pertenecer al Estado Islámico y presume de haber ejecutado a "infieles". En su discurso, muy violento, dijo que disparó a dos personas para "vengar a los musulmanes y que vivimos y morimos por nuestra religión".
(En base a Sputnik, Marca y Olé)