De allí en adelante los cafeteros crecieron en el accionar, buscando las bandas con velocidad y probando al arco en cada ocasión potable, como lo hizo Ocampo apenas ancho.
Fabricio Díaz tenía mucho trabajo en la contención y Franco González era de los más activos en la gestación, siendo un problema difícil de resolver para los adversarios.
A los 32' otra vez lo tuvieron los celestes. Una contra liderada por el Cepillo González terminó en un pase a Álvaro Rodríguez que tiró el centro, Marquines cortó hacia el medio y el propio González recogió el balón, definió con el meta vencido, pero un defensa en la línea despejó.
El complemento se hizo parejo. El cansancio llevó a que no se generaran las mismas chances de gol que en la primera parte y en el mediocampo la pelota pasó de un lado hacia el otro.
El cansancio celeste se sintió sin duda en el minuto 73'. Una jugada donde Colombia sacó un contragolpe, tomó mal parado a Uruguay y Randall Rodríguez achicó de forma excelente para mandar el esférico al tiro de esquina.
Pero a los 77' una de las tantas infracciones que recibió el Cepillo González valió el gol para adelantar a la Celeste. Fabricio Díaz remató, el arquero dio rebote y atento estuvo Facundo González. El zaguero fue más rápido que los cafeteros y tocó de forma certera para el 1-0 de Uruguay.
De ahí en más Colombia tomó el control del juego porque las casi 40.000 almas que poblaron El Campín de Bogotá exigían la victoria y el equipo cafetero se fue con todo en busca de la igualdad, pero se encontró con una buena defensa de Uruguay y sobre todo, con grandes intervenciones de Randall Rodríguez, clave en el arco celeste.
El equipo de Marcelo Broli sumó sus primeros tres puntos en el hexagonal final del Sudamericano Sub-20, venció al anfitrión, picó en punta junto a Brasil y ahora, Indonesia está cada vez más cerca.