La bolsa con huesos tenía un mensaje firmado, atribuido a la Juventud Uruguaya de Pie (JUP). Uno de los mensajes decía: "Giles, acá hay huesos, no hay en los cuarteles". El otro indicaba: "Topolansky asesina susia".
La asociación de expresos políticos Crysol pidió entonces una reunión al ministro del Interior, Nicolás Martinelli. La afectada por la amenaza fue una militante del grupo Sitio de Memoria de la ciudad de San Ramón, en Canelones.
La primera vez en la que desconocidos lanzaron huesos a la casa de esta militante fue el pasado 28 de octubre. En esa oportunidad, la bolsa con huesos contenía un cráneo y una tibia, junto a un mensaje que enunciaba: "Acá hay huesos, no hay en los cuarteles", y por debajo, la firma de la JUP.
Desde Crysol, colectivo que nuclea a expresos políticos durante la última dictadura cívico militar, calificaron los hechos como "gravísimos". En ese sentido, Waldir Tabárez, integrante de Crysol, dijo a Caras y Caretas que el objetivo de estas acciones es "amedrentar" no solo a la militante de La Casa de Óscar, sino también al "conjunto de luchadores por los derechos humanos".
"Creemos que el Estado debe dar una respuesta adecuada a esto, lo que significa identificar y que pase por la Justicia quienes a los fueron a tirar los huesos, pero además a quienes promovieron la acción", sostuvo Tabárez en su momento.