Después del secuestro, Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Uruguay, las cuales se restablecieron al finalizar la dictadura en 1985. La responsabilidad del operativo recayó en la División de Ejército, el Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y también en el Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA).
Es posible que haya sido asesinada en octubre o noviembre de 1976 y sepultada en el Batallón de Infantería número 13, pero su cuerpo no ha sido encontrado hasta la fecha.
Este viernes La Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (CNHSM) y la Comisión de Sitio de Memoria Elena Quinteros, bajo cumplimiento de la Ley 19.641, inauguraron un nuevo espacio para preservar la memoria histórica y recordar la figura de Elena Quinteros. La placa del Sitio de Memoria de Elena fue ubicada en la embajada de Venezuela, actualmente sede del Casmu, en Bulevar Artigas y Guaná. Precisamente en ese lugar, el 28 de junio de 1976, Quinteros intentó escapar de las fuerzas militares y entró en territorio de la embajada venezolana buscando ayuda; sin embargo, los militares accedieron de forma violenta al jardín -donde se ubicó la placa- y, forcejeando ante el personal de la embajada, secuestraron a Elena.
El evento contó con la participación de la investigadora y docente Virginia Martínez, representando a la CNHSM; Beatriz Barboza por la Comisión de Sitio de Memoria Elena Quinteros; Silvana Pissano, alcaldesa del Municipio B; Raúl Rodríguez, presidente del Casmu; y el artista Raúl Castro, quien recitó un poema recordando a Elena y a su madre, María Almeida de Quinteros, La Tota. También asistió el embajador de Venezuela en Uruguay, Julio Chirino.
Barboza destacó que los sitios de memoria “son una representación” para que las nuevas generaciones puedan comprender lo que sucedió en el país durante la dictadura. La placa de Elena representa simbólicamente al zapato que quedó en el lugar, luego del forcejeo entre los militares y los funcionarios de la embajada. Al respecto, Barboza dijo: “Hemos buscado llegar a este momento, de diferentes maneras y por largos años, quedó plasmado lo que queríamos representar. Este zapato simboliza lo que fue el terror durante la dictadura, un sitio de memoria que podemos tener y seguir preguntándonos a 50 años del golpe de Estado ¿dónde están?”.