Dio las gracias a su madre, Sara Barrocas, de 94 años, quien fue la primera en denunciar la desaparición de su esposo en 1986. Por esta causa por la que hay cuatro personas procesadas.
“Escuchaba hablar a la antropóloga [por Lusiardo] y no deja de sorprenderme la maldad, la cobardía con la que fueron tratadas estas personas. No hay otras palabras para decirlo”, expresó.
“Se puede pensar de otra manera, pero hacer lo que les hicieron a estas personas es una vergüenza para todos nosotros”, sentenció.
Firmes ideas
También agradeció a las organizaciones de familiares y a la Fiscalía por “la seriedad y el cuidado”. “Agradecerles a todos los que siguen buscando y que no se cansan, a pesar de que hay gente que piensa que esto no existió o que esto es una mentira, como le dijeron a mi madre más de una vez”, precisó.
Recordó a su padre como un “padre común y corriente. Trabajaba de tarde y de noche. Hacía asados los domingos, tocaba el violín, leía mucho y le gustaba escribir poesía”.
“Tenía ideas muy claras por las que se jugó la vida, porque teniendo la posibilidad de irse no lo hizo”, concluyó.