La iniciativa, coordinada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), tendrá un comité directivo compuesto por cuatro representantes gubernamentales de alto nivel que se renovarán cada dos años, comenzando por Colombia, Costa Rica, Perú y República Dominicana para el período 2021-2022.
Su estrategia tiene como objetivo reducir tanto la entrada de los materiales vírgenes como la producción de desechos, cerrando los «bucles» o flujos económicos y ecológicos de los recursos, y su propuesta básica se condensa en “3R”: reducir, reciclar, reutilizar.
La pandemia ofrece a los países la oportunidad de elaborar planes de recuperación que reviertan las tendencias actuales y cambien patrones de consumo y producción hacia un futuro más sostenible, coincidieron los participantes en el Foro.
Por ejemplo, en la región 50 por ciento de los residuos sólidos son materia orgánica, de la que 90 por ciento no se usa o va a la basura. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, mejorar la eficiencia y la vida útil de materiales en esta parte del mundo podría crear cinco millones de nuevos empleos.
“Es tiempo de reconocer que los patrones de producción y consumo son la causa fundamental de la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación”, expresó Leo Heileman, director regional del Pnuma en América Latina y el Caribe.
Ante la crisis generada por la covid, Heileman dijo a los ministros en el Foro que “aprovechemos esta oportunidad única para repensar nuestra economía lineal y reconfigurar esos patrones insostenibles”.