Es importante indicar esta realidad para entender qué puede motivar al movimiento sindical a iniciar este proceso de tanto esfuerzo y que está siendo tan debatido y cuestionado. Independientemente de la posición que se tenga respecto del plebiscito, la realidad es que es un mecanismo previsto en el marco jurídico uruguayo y si se consiguen las firmas y se cumplen todos los aspectos legales, podemos discutir ideas, estar o no a favor, pero no cuestionar como que el mismo puede jaquear al sistema de gobierno. Inclusive no estando de acuerdo con lo los argumentos de la central sindical, en la falta de fundamentos para defender reforma de semejante envergadura, nos están haciendo creer que el problema es el plebiscito. Error; el problema está en la reforma y quienes apoyan el plebiscito lo hacen ejerciendo totalmente su derecho. Más allá de posiciones respecto al mismo, en los hechos está siendo la oportunidad para poner a la luz los contenidos, los impactos y las afectaciones de la ley 20.130. No parece razonable otra vez cambiar el foco de la discusión, el primer problema hoy es la reforma en curso y sus contenidos. Algunos a destacar: el sesgo que la misma tuvo recortando prestaciones, aumentando la edad de retiro y generando mejores condiciones para la AFAPs. Sí funcional a los objetivos de bajar el déficit de la seguridad social, pero solamente tocándole el bolsillo a los trabajadores. Y ahora se escuchan afirmaciones que buscan causar miedo, como los dichos de la economista Laura Raffo, quien fue muchos años la cara visible de una de las AFAPs, afirmando que con el planteo del Pit-Cnt se “les mete la mano en el bolsillo a los uruguayos”, porque “se va a meter con los ahorros de los trabajadores”, y que ellos están en la vereda de enfrente defendiendo la reforma y que alcance para pagar jubilaciones. Planteó como si fuera a expropiar el ahorro en las AFAPs y destinarlo a otros fines. Pero lo más raro, ¿quién más que la central sindical para defender los intereses de los trabajadores?, es decir, ellos mismos. El planteo de la precandidata parece fuera de la realidad de lo que es la tradición sindical uruguaya y la inteligencia de los trabajadores uruguayos.
El planteo del Pit-Cnt y de todos los que acompañan firmando es un firme cuestionamiento a los recortes que impone la ley 20.130 en términos de derechos jubilatorios, cambiando las reglas de juego sin disponer una campaña informativa sobre este cambio en las reglas de juego.
En este contexto, estando a favor o en contra tanto a nivel político y técnico como de los movimientos sociales, centramos el problema cortando el uso político que se le dio a la falta de información en la campaña, como se está haciendo ahora. Por un lado, llevando a un tema de campaña política. Es razonable que cada uno tome la posición que considere y, mismo estando en contra del proceso impulsado por el Pit-Cnt, se entiendan y se definan otros caminos. Por otro lado, poniendo en la opinión pública afirmaciones sin explicar que acusan a la central y que causan terror sobre la gente en la apropiación de sus ahorros jubilatorios, ante una posible eliminación de las Administradoras de Fondos de Pensión.
Más allá de que podamos estar a favor o en contra del plebiscito como mecanismo y sus contenidos, la realidad es que está siendo la oportunidad para poner a la luz qué implica la reforma de la seguridad social, y no podemos una vez más dejar que nos ganen con afirmaciones terroristas. En este sentido, el Frente Amplio tuvo una clara e inteligente decisión, aprobada por unanimidad en el el Plenario Nacional, que fue la libertad de acción partidaria respecto del plebiscito contra la reforma de la seguridad social en Uruguay que impulsa el Pit-Cnt, donde cada sector y dirigente tendrá oportunidad de tomar posición y defender la misma. Pero acompañando esto una clara propuesta de abordaje participativo y en clave de diálogo social para plantearse una reforma de la seguridad social.