Un foco eurocentrista
Cash dialogó con Fernando Schapachnik, doctor en Ciencias de la Computación e Investigador de UBA-CONICET y director ejecutivo de Fundación Sadosky, que participó del encuentro. El especialista viene advirtiendo sobre el efecto que la IA generativa puede tener sobre uno de los ejes fundamentales de la organización del sistema social, político y económico: el trabajo. En una entrevista para este mismo medio explicaba que "algunas estimaciones internacionales señalan que un 25 por ciento del empleo en Argentina puede verse impactado por la automatización" y que es necesario tomar medidas para reducir el riesgo.
"Este reporte que habla del 9 por ciento o 181 millones de personas con riesgo de perder el trabajo, es optimista. Hay otros, por ejemplo el de Goldman Sachs, que mensuraban el impacto en 300 millones. En cualquier caso está claro que el impacto va a ser considerable", aseguró Schapachnik.
En el encuentro de Montreal participaron once países europeos. Japón, Canadá, México, India y Argentina representaron al resto del mundo, lo que sesga la perspectiva. Para Schapachnik las diferentes realidades impactan en la forma en que se percibe a la IA Generativa: "Dentro de la comunidad de expertos y expertas que trabajan IA, hay mucha preocupación por el tema disrupción en la democracia y por la gobernanza. Es decir, que no discrimine, que no tenga sesgos, etcétera. Pero sólo una minoría está preocupada por el impacto en el mundo del trabajo. En los países centrales la mirada es de optimismo sobre los impactos económicos de la IA".
Parte de la preocupación también pasa por la opacidad con la que se manejan las empresas: "Nosotros, por ejemplo, aún no sabemos cuánta energía se usa cada vez que usamos ChatGPT. La cantidad de energía requerida por el entrenamiento es muy alta pero no sabemos cada cuánto hay que reentrenar al sistema. Algunos expertos consideran que es un proceso que se hace con frecuencia para que no quede obsoleto. Pero lo más importante ocurre cada vez que generamos un texto, una imagen: ¿Cuánta energía consume eso? En un mundo con problemas climáticos yo querría saber el impacto ambiental que tiene una interacción con ella", explica.
Schapachnik da un ejemplo sobre la importancia de regular la actividad en Argentina: "Si un trabajador es remplazado por una aplicación que pensamos que es Argentina. Puede pasar que alguien pague, por ejemplo, diez dólares pero ocho se terminan yendo a una de las empresas globales de inteligencia artificial. De esa manera perdimos un puesto de trabajo e impactamos en la balanza de pagos generando déficit. Por eso, creo que esto es una oportunidad para pensar en una nueva ley de software".
Más allá de la IA, Schapachnik percibió que "en este tipo de foros los aspectos particulares de la realidad latinoamericana y del sur global en general son desconocidos, incluso para aquellos que pueden tener empatía con las situaciones de desigualdad y querer contribuir para combatirlas. Es necesario que las voces latinoamericanas estén presentes en los foros internacionales no sólo para regular la ´IA latinoamericana´ sino para que la ´IA global´contemple nuestras necesidades".
Por Esteban Magnani (vía Cash)