Dra. Verónica Linale ( Veterinaria)
¿Por dónde se encara el problema?
Si hablamos de esta problemática de las pérdidas millonarias, es poco hablar porque si empezamos a decir de todos estos años que se ha intentado y no se ha conseguido, lo multiplicamos por 60, 70, 100 es una fortuna…
Es una fortuna y es una preocupación sobre todo porque las drogas que utilizamos a diario comúnmente no nos están dando el resultado que esperamos, estamos esperando que se tomen acciones por parte del ministerio y de las autoridades para conseguir nuevas drogas, nuevas posibilidades. Ahora estamos esperando ansiosamente también la vacuna, pero será a partir de noviembre. Por eso queremos desplegar la posibilidad de contar con un control biológico a través de hongos, y contar con esa herramienta desde el punto de vista biológico por la inocuidad de los alimentos que producimos. Tenemos gran preocupación con la leche, con el predio que es invernador a fin de ciclo que no cuenta con herramientas para combatir la garrapata en esos momentos y es ahí en los momentos críticos donde el productor muchas veces tiene las grandes pérdidas por no aplicar los productos no nocivos pero que nos benefician en cuanto al control de la garrapata, así como también tenemos productos que sí son efectivos, pero económicamente imposibles de adquirir en muchos casos.
Otto Fernández (rematador)
¿Qué nos puede decir respecto al problema de la garrapata y las pérdidas millonarias que genera?
Esto viene de toda una vida, ¿no? La convivencia con esta realidad es de la época de antes, cuando había remates, ferias. Estamos hablando de hace casi cuarenta que eran ferias de tres mil, cuatro mil, y hasta cinco mil vacunos, y ahí se concentraban. Había grandes concentraciones de ganado, por ende, la participación de los inspectores del Ministerio, que no solo iban al local feria a supervisar, y que después de ahí salían los ganados para distintas zonas del país, pero que también, en aquel momento, se hacían controles en los establecimientos, o sea, era muy común ver en los establecimientos que andaban “a paisana” los inspectores del Ministerio. A veces de a uno, a veces de a dos, recorriendo, y llevaban de cierta manera un control y una exigencia al productor a mantener los baños, a mantener la capacidad de bañar en los baños de inmersión, que era lo que se usaba en la época. Pasaron los años, fue bajando el escalón de trabajadores del Ministerio, fue bajando también la logística del, antes se movían a caballo, después fueron a moto, pero mucha oficina y mucha computadora. Por otra parte, la reconversión del campo, poco a poco, fue cambiando, porque no nos olvidemos que antes eran baños de inmersión, y habían baños zonales en distintas zonas de los distintos departamentos, que se obligaba a los productores pequeños a que fueran a bañar, a vacunar para la aftosa, aplicar inyectables o realizar baños. La gran forestación en Rivera fue otro factor, y por ende, una complejidad enorme en el manejo de los ganados. Además de los temas del exceso de remedios que ha venido alternando de la Ivermectina, de una molécula de Ivermectina china, de otra molécula original, y bueno, todo eso también va degradando, a veces, la calidad de los productos, y por ende, va generando resistencia. Si le sumamos el mal manejo de las jeringas, o descontrol en los baños de ganado, cuando se inunda, o que la gente cree que, con reponer agua, el problema está resuelto, se le vacía un poco y le meten remedios.
En todos estos años, ¿se puede evaluar el monto de las pérdidas?
Es millonario lo que le puedo decir, es incuantificado, porque ponerle ejemplos acá en la zona nuestra, entre Artigas y Salto, hubo establecimientos de más de 1.500 vacunos muertos, una estancia grande de 1.500, de 200, de 600, estos llamados fondos de inversiones que teníamos hasta hace poco, fueron los principales proliferadores en toda la zona. En cada zona que arrendaban un campo, era aquel trasiego de ganado, y sin embargo las autoridades estaban ausentes, porque van a un local feria, que yo estoy de acuerdo que vayan, porque la principal preocupación mía hoy es no mandarle un problema, hoy y antes, no mandarle un problema de garrapata a un comprador, porque a veces hoy ya el comprador, no, espérate, manda el camión para atrás, o sea, somos nosotros los que estamos al frente de batalla, cuidando eso, porque el comprador nos exige, y porque tenemos que tener responsabilidad con el mercado, porque no podemos ser tan torpes de no cuidar nuestro trabajo, y veo que a veces van a un local de remate, y te generan un problema por un animal, sin un chip, y en estos últimos meses, y en estos últimos años, se movieron, no un chip, miles de chips sin control alguno oficial, ¿dónde estaban las autoridades? Entonces, hoy vienen a bajar el telón, que acá vamos a corregir, que vamos, no, yo creo que acá lo que hay que mancomunar esfuerzos.
La prioridad
El jueves 12, en el Salón Egeo del Centro Médico Veterinario de Paysandú, se celebró la 52a. Jornada de Buiatría. El evento contó con la presencia del Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Dr. Alfredo Fratti, además de la Intendenta Departamental Dra. Nancy Nuñez ,y demás autoridades.
En parte de su alocución, el Ministro reiteró el compromiso de gobierno de combatir la garrapata, afirmando: “Para el Presidente de la República y para este Ministerio, la prioridad es el combate a la garrapata. En agosto comenzamos a combatirla”.
En una consulta realizada por este periodista sobre cómo instrumentar los mecanismos de control, el Dr. Fratti señaló: “Hay gente que dice que hay que bajar el costo del estado, y yo digo que voy a poner a trabajar a 100 técnicos en todo el país para que asistan a casi mil productores”. Al preguntarle sobre la disposición que tendrían los productores, expresó: “No sólo los productores, también los veterinarios. La mala manipulación de medicamentos en el ganado ha hecho que nos rechazaran embarques desde China”.