Con la publicación de los resultados del cuarto trimestre, tres meses después como se da para esta información el anuncio de crecimiento de parte del gobierno con el anuncio de la baja del IASS e IRPF ya no se verifica.
Al respecto es importante hacer algunos comentarios. En primer lugar, o el anuncio fue precipitado o se hizo de esta forma por aprovechar tiempos políticos. Parece que lo más realista es la segunda opción ya que a nivel del gobierno ya se estarían manejando algún resultado preliminar. Entonces fue muy irresponsable y con falta de sus propios fundamentos para defender la medida.
Al respecto no se salió a hacer ninguna aclaración, ni recaudo. Pero el propio dato oficial muestra que el relato no era de la seriedad que la medida requería, más allá de las valoraciones que se puedan hacer de la misma.
Marcamos este hecho por lo preocupante que implica esta actuación del gobierno una vez más faltando a la verdad, irresponsable y que no se amparó ni en los números que seguramente a la fecha del discurso en la Asamblea General no capaz no estaban cerrando, pero serian bastante cercanos al dato publicado.
Preocupa no solo la falta de orientación de las medidas de política económica, sino también la falta de una línea de acción en todos los planos y el respaldo objetivo en los indicadores económicos oficiales. La política económica tiene mucho que ver con el hacer política y en parte es la madre de todo el resto de las políticas públicas por se la que condiciona y determina los recursos y su asignación. Más allá de los contenidos y tendencias, lo que es una realidad es la importancia de la existencia de medidas ordenadas. Más allá de que podamos compartir las mismas y sus consecuencias, preservar el equilibrio macroeconómico, respectar indicadores y criterios de sostenibilidad fiscal y orden de las cuentas públicas es fundamental para salvaguardar a la economía de desequilibrios, crisis y fallas de acción.