Según Mercado, la relación comercial con el Mercosur no debería ser excluyente con respecto a otras alianzas, como la que se podría establecer con China y enfatizó que ambas relaciones son cruciales y deben coexistir de manera armoniosa. Además, señaló que las relaciones internacionales no se limitan únicamente al comercio y la economía, sino que también engloban aspectos antropológicos y culturales que contribuyen a la comunidad en su conjunto.
Un punto clave que Martín Mercado abordó es la instalación de empresas extranjeras en Uruguay, particularmente en la zona metropolitana, con el propósito de comerciar exclusivamente con Argentina o Brasil. Esto resalta la dependencia económica y comercial del país en relación con estos vecinos históricos. Mercado advirtió sobre la necesidad de tratar estas relaciones con seriedad y respeto, ya que cualquier cambio repentino podría tener consecuencias negativas en términos de empleo y economía.
La intervención de Martín Mercado también destacó la importancia de mantener una posición coherente y constante en la arena internacional. Hace referencia a las discusiones sobre si Uruguay debería ser un Estado asociado o un miembro pleno del Mercosur.
Uruguay no se puede dar el lujo de ser ambivalente, por una sencilla razón, por el tamaño de nuestro país. Si bien tenemos una producción interesante en términos de alimentos..., no podemos ser ambivalente y amenazar. Uruguay no se puede dar el lujo de ser ambivalente, por una sencilla razón, por el tamaño de nuestro país. Si bien tenemos una producción interesante en términos de alimentos..., no podemos ser ambivalente y amenazar.
Según Mercado, dada la dimensión y la producción del país, Uruguay no puede permitirse ser ambivalente en su relación con el Mercosur. Cualquier amenaza o cambio en esta relación podría tener un impacto directo en la economía y el empleo, especialmente en regiones como Montevideo y Canelones, donde las exportaciones a Brasil y Argentina representan un porcentaje significativo del total.