Las cifras anuales reflejan menores costos de abastecimiento de la demanda en comparación al año pasado cuando crecieron por la sequía –en 2024 el 98,8% fue cubierto con energías renovables mayoría generación hidráulica–; y exportaciones de energía a la región, principalmente hacia Argentina (90%) que cobraron dinamismo especialmente desde el tercer cuarto de año.
Ventas
La facturación por ventas de energía eléctrica a nivel local mostró un crecimiento de 5% medido en moneda nacional en la comparación interanual, y sumó $ 59.392 millones.
Por su parte, la venta de energía al exterior reportó una facturación de $ 4.161 millones (unos US$ 100 millones) y mostró un crecimiento de 460% medido en moneda local, en comparación con igual período del año pasado.
Las exportaciones superan las previsiones que UTE tenía para el año, en un contexto donde Argentina se consolidó como el principal cliente en lo que va del año, y con perspectivas que las ventas continuarán en los meses de verano hacia ese mercado.
Las colocaciones hacia la vecina orilla tomaron fuerza a partir de mayo, debido al aumento de la demanda por el descenso de temperaturas y las restricciones en el sector del gas. La demanda siguió consolidándose en los meses posteriores y tuvo un pico en agosto, con operaciones que se han realizado a un precio medio de US$ 80 MWh, según datos oficiales.