Un descuento que llega solo
La mecánica es más simple de lo que parece. Si una familia es titular de la Tarjeta Uruguay Social (TUS), recibe Asignaciones Familiares del Plan de Equidad (AFAM) o el Plan Asistencia a la Vejez, y cumple con requisitos técnicos básicos (ser titular de un único suministro, tener potencia contratada de hasta 4.5 kW y una tarifa residencial), el bono aparece reflejado automáticamente en la factura.
“No es necesario realizar ningún trámite en UTE”, aseguran las autoridades, desmintiendo mitos urbanos sobre burocracia interminable. La tecnología y la interoperabilidad entre organismos han logrado que el beneficio llegue sin que el usuario mueva un dedo.
¿Cuánto se ahorra realmente?
El impacto en la economía familiar es profundo. Los descuentos varían según el nivel de vulnerabilidad y la composición del hogar: Titulares de Tarjeta Uruguay Social Doble: acceden al 90% de descuento, el más alto de la escala, con un tope de consumo de 250 kWh para hogares de hasta cuatro integrantes (300 kWh si son cinco o más). Titulares de Tarjeta Uruguay Social Simple: obtienen un 85% de descuento, con los mismos límites de consumo generoso. Beneficiarios de AFAM, AVEJEZ o Plan de Inclusión de UTE. Cuentan con un 80% de descuento, con un máximo de 250 kWh mensuales.
Si una familia cruzara ese límite de consumo, el excedente se paga a precio normal, pero el resto sigue bonificado. Este sistema fomenta el ahorro y la eficiencia energética sin castigar a las familias numerosas.
¿Y si cumplo los requisitos pero no veo el bono?
A pesar de la automatización, siempre hay casos particulares. UTE advierte que si una persona es titular de los planes del Mides, cumple con los requisitos técnicos y aun así la factura llega sin el descuento, el error suele estar en el origen de los datos.
¿Qué hacer? No hay que ir a UTE. La empresa estatal recomienda realizar la consulta directamente ante el Mides, ya que es el organismo que provee los listados de beneficiarios. El problema suele resolverse actualizando la información en la cartera de Desarrollo Social.
Un verano menos caluroso para los bolsillos
Con el otoño ya instalado y las temperaturas comenzando a descender, el Bono Social se convierte en un escudo para los próximos meses de frío, cuando el uso de estufas y calefactores suele disparar el gasto eléctrico.
Silvia Emaldi, presidenta de UTE, destacó en oportunidades anteriores que estas medidas buscan no solo regularizar el servicio eléctrico, sino también brindar seguridad a las familias que viven en contextos críticos, alejándolas de las peligrosas conexiones informales.
El dato clave
Uno de los puntos que más suele generar confusión es la potencia. Para ser beneficiario, el hogar debe tener contratada una potencia igual o menor a 4,5 kW. Si el usuario tiene una potencia superior, deberá bajarla (un trámite sencillo en la web de UTE) para poder acceder al descuento.
Además, el bono aplica para las tarifas Residencial Simple, Doble Horario o Triple Horario, lo que cubre prácticamente a la totalidad de los hogares del país.