“Sabemos desde hace mucho tiempo que la fuerza militar no resolvería los desafíos políticos internos de Afganistán, no pondría fin al conflicto interno de Afganistán”, manifestó el documento emitido por el Gobierno estadounidense.
Refirió que el presidente estadounidense “solicitó una revisión de las opciones genuinas y realistas para avanzar y proteger los intereses de Estados Unidos, y una revisión que no endulzara los resultados probables ni se basara en los mejores escenarios”.
La guerra de Afganistán, que empezó oficialmente el 7 de octubre de 2001, es la más larga de la historia de Estados Unidos. Aliados europeos de la OTAN también sincronizarán su salida.
La ONG Save The Children cifra en al menos 26.000 los niños asesinados o mutilados solo en los últimos 14 años de guerra.
Actualmente quedan alrededor de 2.500 soldados estadounidenses en el país asiático, lejos de las 100.000 desplegados en 2011.