Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Mundo

femicidio

Brasil: Niña de 15 años asesinada a golpes y puñaladas; un crimen planificado por un año

Los agresores fueron el novio de 14 años y su "amante". Ninguno de los adolescentes mostró arrepentimiento luego del crimen. El hermano encontró el cuerpo.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Un crimen sacude a la comunidad de Araucária, en la región metropolitana de Curitiba (Brasil), donde una menor de 15 años, recibió golpes y al menos 70 puñaladas; el crimen habría sido perpetrado por su novio de 14 años, y la "amante" del joven, una niña de 13 años.

Lo que más estremece a los investigadores no es solo la saña con la que se cometió el homicidio, sino la premeditación. Según declaraciones del jefe de la policía local, Gabriel Fontana, la pareja de adolescentes habría planeado la muerte de Kauane durante aproximadamente un año. La versión oficial indica que la menor de 13 años, movida por los celos, no solo reclamaba la ruptura de la pareja, sino que exigía la “eliminación” de la rival.

Crimen son saña

El examen forense reveló una escena dantesca. El cuerpo de Kauane presentaba 20 puñaladas en el pecho, 49 en el cuello y varias heridas en la espalda. La pericia preliminar sugiere que, al caer al suelo, los agresores continuaron atacando a la víctima a patadas y puñetazos, demostrando una ferocidad inhabitual para su edad.

Las cámaras de seguridad captaron a los dos sospechosos juntos momentos antes del crimen. Además, en la casa del menor de 14 años, ubicada a solo 150 metros del matorral donde apareció el cadáver, la policía encontró la ropa que la niña usaba el día del ataque, la cual estaba manchada de sangre y barro.

Nula señal de arrepentimiento

Uno de los testimonios más desgarradores proviene de la familia de la víctima. Gabriel dos Santos Neves, hermano de Kauane, fue quien encontró el cuerpo y alertó a las autoridades. El joven aseguró con profundo dolor que, antes de que los capturaran, habló con los dos acusados y que "ninguno de ellos mostró señales de arrepentimiento".

"Era la princesa de la familia", recordó Gabriel, visiblemente indignado no solo por la pérdida, sino por el contexto judicial. "Un chico de 14 años puede matar a alguien premeditadamente en estas circunstancias; creo que debería rendir cuentas por ello de la misma manera en que cometió el delito", sentenció, haciendo un llamado de atención sobre el sistema de castigos para menores en Brasil.

Antecedentes y silencio oficial

El caso ha tomado una dimensión aún más compleja al revelarse que el adolescente de 14 años ya contaba con antecedentes por narcotráfico y amenazas en el sistema de justicia juvenil, lo que refuerza la hipótesis de una planificación fría y calculada.

El pasado lunes, ambos adolescentes prestaron declaración ante el Ministerio Público de Paraná. Si bien el joven confesó su autoría y la participación de la menor de 13 años, en los pasillos de la comisaría se respira un clima de consternación por la incapacidad de los acusados para dimensionar la gravedad del acto.

La comunidad de Araucária permanece en estado de shock, mientras las autoridades judiciales definen la situación legal de los menores, que actualmente permanecen detenidos.