El comunicado agrega que estos “resultados extraordinarios de Ancap”, permiten al Poder Ejecutivo mantener sin cambios los precios de los combustibles para “favorecer la reactivación económica en la etapa pospandemia”.
De acuerdo al sistema PPI, aprobado en la Ley de Urgente Consideración (LUC) y que el gobierno puso en marcha a mediados de este año, la fijación de precios se ajusta mes a mes, en función del análisis de los precios de referencia elaborado por la Ursea, que también tiene en cuenta los costos de producción de Ancap.
Con este sistema, si el PPI sube, los precios en los surtidores deberían verse afectados de la misma manera. Sin embargo, la decisión final le corresponde al Poder Ejecutivo.
Desde que se aplica el sistema, el precio final de los combustibles ha registrado un aumento de 12 pesos en la nafta y de casi 10 pesos, y todo indicaba que seguiría subiendo si se tiene en cuenta que los valores internacionales de referencia están al alza.
Sin embargo, con los dos últimos informes que daban cuenta de una escenario de aumento a la vista, el Poder Ejecutivo ha decidido mantener sin cambios los precios, decisión fundamentada en los buenos resultados de Ancap.
Estas decisiones han sido interpretadas por analistas políticos y por líderes de la oposición como una forma de no perjudicar la imagen de la LUC -ley en la que se inauguró el nuevo sistema-, en vista del futuro referéndum sobre la derogación de la norma.