En esta línea, señaló que la investigación es concluyente en la importancia de diseñar una agenda de reformas institucionales que potencie dicho entorno, con acciones vinculadas a la competencia, como la reducción de las barreras de entrada al mercado y el fortalecimiento de entes para la defensa de la competencia; al empleo, cuidando que el diseño de impuestos y beneficios asociados no fomente la informalidad; al acceso a insumos y la cooperación, promoviendo el comercio y la integración, y al financiamiento, creando programas de financiamiento productivo que estén bien focalizados y sean rigurosamente evaluados.
“En Uruguay estamos atrasados en los procesos de medición de la productividad”, alertó Gandelman, quien afirmó que es un recurso que debe emplearse para diseñar políticas y para que las empresas puedan conocer su situación respecto a la competencia. Como contrapartida se manifestó en contra de considerar mediciones de productividad por sector en los Consejos de Salarios ya que no reflejan la heterogeneidad de las empresas. Según explicó, dicha iniciativa fue introducida en la segunda administración del Frente Amplio, tras el impacto de las medidas de recuperación salarial de su primera gestión, que llevaron a que algunas firmas tuvieran niveles de remuneración que se despegaban de la evolución de la productividad.
“El sistema de negociación colectiva no está contribuyendo a mejorar la productividad. Tenemos que volver a tener una mirada sectorial para definir salarios”, agregó Picco a su turno, señalando como incidental la generación de indicadores más sofisticados y la estandarización de las metodologías de medición, propuestas que entiende se ven socavadas por la falta de información disponible por parte de las empresas.
Pérez en tanto, destacó los aportes de la CIU en materia de mediciones y elaboración de informes. “El problema no son las mediciones sino los resultados”, expresó. Indicó que si bien desde la Cámara son conscientes de los problemas de productividad que atraviesan algunas empresas del ámbito privado, identifican una mayor necesidad de promover cambios en las empresas públicas, lo que puede redundar en una mejora de las condiciones de competencia.
Por su parte, García valoró el abordaje de la temática en el reporte de CAF. “Es fundamental colocar el tema de la productividad en agenda”, señaló. El jerarca se refirió al crecimiento que experimentó el país tras la crisis de 2002 y los retos que aún quedan por saldar para mejorar la productividad a largo plazo, tales como estrechar la brecha de género en materia de empleo y seguir trabajando en la educación. También subrayó la labor de proyectos estatales como Transforma Uruguay, que busca impulsar una agenda en temas vinculados a la competitividad y capacidad de transformación nacional a través de la sinergia con trabajadores, empresarios, proyectos de la economía social, investigadores e instituciones educativas.