En cuanto a las decisiones tomadas por el gobierno, aclarando que estas pasan por la concientización y la solidaridad, por lo que el orden de prelación hay que tener en cuenta que los adultos mayores son los que pueden ser castigados más duramente por el coronavirus.
El presidente agregó que se ha trabajado sobre cuatro ejes, el de la introducción al país de las personas infectadas, otro el eje de la transmisión y la propagación, y luego los ejes del contagio y el tratamiento.
La primera definición es declarar en forma preventiva de la emergencia sanitaria. En segunda instancia se va a proceder a un cierre parcial de fronteras, implicando esto la cuarentena obligatoria para quiénes ingresen de países declarados de riesgo o sintomáticos. Al mismo tiempo la prohibición del descenso de pasajeros y tripulantes de cruceros; la suspensión de todos los espectáculos públicos y la suspensión de todos los espectáculos públicos.
En cuarto lugar, el comunicado entregado a la prensa, anuncia la suspensión del control de asistencia pública en todos los niveles de enseñanza pública y privada.
Asimismo, se exhorta a los ciudadanos que presentan síntomas o dudas sobre su situación sanitaria a solicitar asistencia a domicilio y no concurrir a centros asistenciales de salud. El sexto punto se refiere a la campaña de concientización e información explicando las características del virus y los hábitos y costumbres necesarias para prevenir su propagación.
A continuación se formularon preguntas por parte de la prensa. La primera referida a que significa emergencia sanitaria.
Una de ella, específicamente referida a los síntomas fue respondida por el ministro Salinas (MSP), especificando que eran síntomas característicos del virus la fiebre, la dificultad respiratoria, tos seca y rinitis.
Otra pregunta fue en el sentido de la reacción de algunos uruguayos de acopiar alimentos y cómo se va a disponer de elementos para la prevención del desabastecimiento, particularmente asegurando la alimentación.
La respuesta del presidente ante esas «corridas alimenticias» fue apelar a la solidaridad y la generosidad de los ciudadanos y abastecerse como se hace comúnmente. Al tiempo aclaró que este tipo de actitudes son comprensibles, pero las estamos desestimulando, en el entendido que no hay una necesidad real y que así fuera, el gobierno lo haría saber.
Otra pregunta se direccionó a la suspensión de todos los espectáculos públicos, a la preocupación por las reuniones y encuentros o actividades ya programadas. Sobre ese tema, Lacalle Pou fue cauto, pero aconsejó de abstenerse de organizar o concurrir a eventos con grandes aglomeraciones y en caso de tener reuniones nutridas preparadas, suspenderlas.
En cuanto a los países considerados de riesgo, el ministro Salinas detalló los países con los que se deben tener preocupaciones a quiénes lleguen de retorno de sus viajes.
Ante otra pregunta, el presidente señaló que de los cuatro pasos detectados, tres provenían de Italia, más concretamente de Milán, dos corresponden a jóvenes salteñas y el tercero, en Montevideo, procede de Milán y el cuarto de Barcelona.
Luego, el ministro Daniel Salinas detalló los países que pueden ser considerados de riesgo, poniendo en la nómina a China, Corea del Sur, Japón, Singapur, Irán, Italia, España, Francia y Alemania.
La última y la más comprometedora de las preguntas quiso ser respondida por el ministro de Salud Pública, pero el presidente lo desautorizó y tomó la palabra. Estaba referido a una paciente que a su regreso a Uruguay pidió varias veces que se le hiciera el examen y se le dio la espalda. La respuesta presidencial fue que sabía de la noticia, pero no había tenido tiempo de comprobar la veracidad del relato. Agregó que la paciente se atendía en una entidad privada y que si lo que decía era verdad, se tomarían las medidas correspondientes.
Por último se informó que estas medidas se mantendrían hasta fin de semana de turismo y se insistió en que por ley, quiénes ingresen al país de zonas de riesgo deberán cumplir un período de aislamiento de catorce días.