En la periferia de Montevideo, en nuestros barrios está habiendo tortura, mutilaciones, gente prendida fuego, o sea, ¿por qué no pasó antes?
Sí, es algo gravísimo, eso que no quede duda, pero los que seguimos el tema lo venimos viendo hace rato, y todos los indicios, todo lo que pasa en otros países, estamos viendo que pasa acá. Atentado contra fiscales, contra abogados, contra periodistas, contra políticos. Acaba de pasar en Ecuador, acaba de pasar en Colombia. Bueno, el fiscal (Marcelo) Pecci, que es el caso de tenemos más a mano por el vínculo con (Sebastián) Marset, que lo matan en Colombia, pero se están investigando organizaciones en otros países. ¿Cómo entra el PCC, por ejemplo, a Paraguay, tomando todas las cárceles como si nada? ¿Cómo sale un informe de que acá en Uruguay hay 140 personas del PCC? ¿Por qué no habría pasado antes?
La fiscal Ferrero hace un año fue al Parlamento a alertar, justamente, sobre que era amenazada por el PCC y otros grupos que investigaba; hace dos semanas reiteró la advertencia y ahora todo el sistema político se muestra sorprendido, pero quien es señalado como el autor intelectual del atentado y socio principal de Marset en Uruguay había quedado libre tras haber atentado a las oficinas al INR a fines de 2024, delito por el cual recibió una módica pena de 7 meses, la cual cumplió gran parte en prisión preventiva en un barrio privado y solo dos meses cumplió en prisión, tras un mediático tiroteo en la rambla de Buceo que involucraba a su clan... Entonces, ¿dónde está el peligro de la institucionalidad? ¿Dónde está lo nuevo? ¿O acaso Luis Fernández Albín es un personaje nuevo para las autoridades locales?
Sí, como bien decís, es a la misma fiscal, es la misma organización, son los mismos nombres, el mismo modus operandi, la misma firma, o sea, acá no se puede sorprender nadie. El que se esté sorprendiendo está sobreactuando o está interpretando un papel que después con el tiempo veremos a qué corresponde.
Obviamente no es por meter a todos en la misma bolsa, pero el 90% a 95% del sistema político que viene a hacer declaraciones y juntadas extraordinarias de la convención del partido, del directorio, me parece muy sobreactuado, me parece que esta congoja no es más que la necesidad de atarla a una campaña electoral interminable, que no terminó el año pasado, va a seguir hasta el 2029 y otra vez agarrando el tema de la inseguridad como un botín político.
Si se sigue con la chicanita política, lo que se pierde al final de cuentas es la posibilidad de poder debatir con profundidad estos temas...
Totalmente. Porque que doña María y don José en realidad lo viven en el día a día, sobre todo los trabajadores más empobrecidos de la periferia; aunque ahora ya no hay casi distinción de dónde pueden atacar estos grupos. Vos nombrabas la balacera en Buceo, porque esa fue la congoja. No fue la balacera, fue en dónde. En la rambla no puede pasar esto. Entonces, sorpresa nos tendrían que haber dado esos siete meses (a Fernández Albín) por el atentado al INR.
Se está quebrando la institucionalidad terriblemente y después vemos todo lo que pasó con (Luis) Mendoza, el cuñado Marset, cómo se escapa, que le dejan sacar la basura y lo pasan a recoger y no pasa nada.
Entre los mensajes que los Fernández Albín le dejaron a Mendoza, uno decía "viejito corrupto". Entonces, cuando queda en evidencia —a partir de una investigación de Caras y Caretas— que Mendoza creó una oficina de inteligencia ilegal en la órbita del INR dirigida por Carlos Tarocco (exdirector del Comcar), que cuando estuvo en prisión por la trama del caso Penadés hablaba con uno de los criminales más peligrosos del país, Coco Parentini, quien a su vez era socio criminal de Víctor "Vitito" Albín de Cerro Norte, uno de los hermanos de Luis Fernández Albín, ¿coincidís que cuando acá se destapa un poquito la olla todo huele muy a podrido, primero en el sistema carcelario y después en los subsuelos de la Policía?
Sí, acá somos pocos los que no conocemos eso. Si nos damos cuenta de que Uruguay está más putrefacto de lo que pensamos y lo que queremos ver y lo que estamos dispuestos a ver. El sistema carcelario de Uruguay es uno de los mayores caldos de cultivo para que pueda venir el PCC. Como siempre se dice, las cárceles terminan siendo la universidad del delito, porque el que entró por rapiñar o lo que sea, de repente termina en el mismo módulo con narcos, secuestradores, bandas criminales que le enseñan y brindan contactos.
¿Ese no fue el caso de Luis Fernández Albín y del propio Marset?
Justamente, el caso de Marset, lo que cuentan las fuentes es que el tipo se sabía mover muy bien, que hablaba con los extranjeros, con los colombianos, con los españoles. Empezó a hacer contactos y es ahora el que está moviendo la logística. A ver, igual nadie recibe como recibió Marset, una avioneta con más de 400 kilos de droga del tío del ex presidente de Paraguay. ¿Cómo llega uno a eso?
¿Cómo llega Marset al primer contacto a ese nivel?
Hay que ver con quiénes se estaba moviendo al principio, porque tampoco era un nombre Marset hasta que llegó eso. Como fue Marset, podría haber sido otro. Quizá lo que se decanta es por la habilidad de él de poder hacerlo.
Si rasgamos, la cantidad presos que tenemos por habitantes, una de las mayores de Sudamérica, si no de América Latina; el sueldo magro que cobran los policías, los guardiacárceles que están ahí, que conviven con los delincuentes y forman una especie de simbiosis, y el gran poder de fuego y de amenaza que tienen los narcos, y el poder de dinero y vos ganas una miseria, como mínimo, miran para el costado.
Pero después, ya cuando empezamos a ver que las autoridades están involucradas en esto, que ya hay una organización que se puede llamar como una asociación para delinquir, que hay un modus operandi, bueno, estamos hablando de que está más putrefacta la cosa. Entonces tenemos que ver quiénes están al mando las cárceles, quiénes están al mando de los complejos militares, cómo llegan las armas, quiénes están a cargo del transporte, quiénes son los empresarios, y no hablamos de los mandos medios en el Estado que son a quienes apuntan, porque son los que realmente hacen funcionar la rueda.
Estas organizaciones utilizan empresas que tienen negocios con los que hacen las exportaciones donde camuflan las ilegales. De hecho, el primer informe que llega a Paraguay sobre Marset —procedente de Uruguay— habla de una organización conformada por empresarios de élite de nuestro país. ¿Por qué la Policía uruguaya comparte información con la Senad pero a nivel local no se profundiza esa línea de investigación y nunca nos enteramos quiénes son los grandes empresarios que están detrás de este negocio?
La figura Marset es atrayente y genera espectáculo, pero sabemos que hay alguien atrás también, porque los verdaderos no se muestran, no están ahí. Hay que entender que él va con una estrategia montada, una estructura montada, que lo contactan desde acá, le dicen “mira que en Paraguay te tenés que referir a tal o cual”. Entonces yo creo que lo que no vemos muchas veces es el problema estructural que hay, porque nos agarramos de Marset, del Chapo Guzmán, de Pablo Escobar, pero en realidad son personajes anecdóticos, mitológicos, leyendas en algunos casos, pero en realidad lo que estamos viendo acá es que hubo un guardia cárcel que tuvo que abrir una puerta, un aduanero que tuvo que mirar para el costado, hay un problema endémico.
¿Esa coima es parte del sistema, es parte del precio?
Exactamente. Sólo nos quedamos con el apellido que resalta, con las grandes incautaciones. Pero lo que estamos viendo en el día a día es que seguimos sin radares, en las fronteras pasan como si nada, que con todo el contrabando que hubo y que hay, no hay controles para nada. Acá se entra tranquilamente. Podemos ver los chats de Marset en Sky ECC, dice ya llegó a Salto, ya vino el cargamento, ya pasó esto y no se investiga nada, y después le abrimos un aeropuerto en Salto.
Investigaciones recientes ubican a Marset de nuevo en Bolivia, operando una flota muy importante de avionetas. ¿Qué información manejás sobre su paradero y actividades?
Todo apunta que está en Bolivia. Obviamente es bastante móvil, tiene línea directa y se puede mover a Paraguay tranquilamente, puede moverse por Brasil. La última vez que se escapó desde Bolivia, se encuentran con una custodia brasilera, que respondería al PCC, que es por la línea que va el Mato Grosso, que es por dónde va la droga, es donde ellos están protegidos.
Marset sí, se está rearmando. Hace poco, agarraron a un piloto de su flota, que tenía más de mil viajes entre Paraguay y Bolivia, que iba como si nada. Ahora lo que se habla es que Marset ha vuelto a Bolivia porque él se corrió de su lugar y acá no hay espacios vacíos. Entonces está la mafia albanesa que está queriendo agarrar el negocio cuando él se fue, y ahora que hizo un poco de piso de vuelta, que se recuperó, quiere volver por lo suyo y por eso hubo varios tiroteos y varios enfrentamientos en Bolivia. Fuentes me relatan que hizo arrodillar policías, con armas de fuego muy pesadas y el tema es el enfrentamiento sobre todo de la banda de Marset con los albaneses, que, bueno, se están disputando territorio y negocios.
El Ministerio del Interior se inclinó por la hipótesis de que el reciente atentado contra Ferrero tiene que ver con una reacción por el golpe de Punta Espinillo, que no es el primero que sufre esta banda, sino que es el cuarto en menos de dos años. Entonces, ¿qué hay detrás? ¿Hay un enojo de Marset con Ferrero, o hay un descontento de Marset con la banda local a la que le confió los cargamentos y esta banda local decidió atentar contra Ferrero para hacer una demostración de poder y lealtad a su jefe?
Marset va a encontrar otro socio seguramente para seguir trabajando. Una de las hipótesis que se maneja es que justamente sí hay un descontento, obviamente de Marset con la banda local, en este caso con los Fernández Albín, por el tema de logística y que perdieron esa carga y que vienen perdiendo. Y bueno, la cuestión justamente, una de las hipótesis que manejan las autoridades del Ministerio del Interior, es justamente que el atentado es una forma de mostrar lealtad de parte de Fernández Albín hacia Marset, para decir, acá estamos y esto no va a ser gratis.
Marset le confía a distintas organizaciones dentro del continente e incluso dentro del país, porque es la nueva etapa del narcotráfico, como está el capitalismo en estos momentos, se terceriza, se territorializa, ya no es uno que controla todo. Sí, Marset ha ganado poder porque es bastante ampuloso, pero él sabe qué fibra tocar y con quién conectar, en qué lugar, con la Junta del Narcotráfico en Colombia, con distintas organizaciones, no es algo que maneja una sola línea. Si en este caso Fernández Albín falló, seguirá con otras.
Los últimos golpes fueron contra la misma organización, que es la que maneja el drop off, las contaminaciones por fuera del puerto. Pero hace dos años y medio que no cae ningún cargamento en el puerto de Montevideo. ¿No te parece que también puede ser una reacción a eso? Que están golpeando mucho a unos, pero a otros no los tocan...
Tal cual. Me ha llegado por fuentes que el puerto está asegurado y en el puerto de Nueva Palmira, por ejemplo, no se encuentra y no pasa nada. Muchas veces sí se saben cosas que salen de Paraguay y las están esperando en Europa, por ejemplo, bueno, dejan que haga todo el camino, pero en el medio también se deja y se distribuye. Pero no agarramos ningún cargamento en tierra, avionetas es muy raro, las que se han encontrado prendidas fuego, o alguna que justo tuvo algún desperfecto o algún error, alguna estancia donde no tenía que caer o alguna persona que justo vio, pero de operativo justamente hablando ¿hace cuánto?
La entrevista de Marset se mediatizó por toda la trivialidad que la rodeó, pero dijo un par de cosas interesantes, por ejemplo, que el negocio del narcotráfico se basa en la traición, y justamente es en ese sistema de traiciones como se define el precio, porque si no caen cargamentos, el precio va a bajar y eso no les conviene a las mafias sudamericanas, pero tampoco les conviene que caigan solo las cargas de ellos, por lo que están vendiendo información del rival para que algo caiga y el precio se mantenga en el nivel que ellos quieren. Entonces ahí se vuelve perverso el sistema y ahí entran las investigaciones, los fiscales y la información de la DEA…
Bueno, ahí abriste un panorama muy grande. Volviendo por ejemplo al caso de Guarteche, ¿por qué a Guarteche en realidad le quieren hacer un atentado? Porque al rival del Bocha Risotto le estaban agarrando muchas incautaciones y como a Risotto no le estaban agarrando ninguno, porque en realidad no estaba metido en uno, porque ya le habían agarrado en otro y debía plata, no se habían metido en una vuelta, entonces los otros empezaron a sospechar, dijeron “este le está pasando información a Guarteche, ¿qué hacemos? Vamos a meterle una bomba a Guarteche”. No pudieron meterle una bomba a Guarteche, pero a Risotto lo terminan matando.
Agarraron mucho en el puerto, entre comillas, o bastante seguido; bueno, ¿qué hacemos? Agarramos los que vienen por afuera y ahora de estos se van a enojar también. También está la especulación de que Marset pudo haber trabajado para la DEA, que le dio muchos contactos al principio y por algo llegó a donde llegó, o también la DEA en un momento también te deja jugar.
Cuando Papacho Cartes cayó acá, se decía que estaba haciendo el doble juego...
Porque ya lo habían agarrado y lo habían soltado con libertad condicional y podía volar con licencia, pero hasta ahí nomás, o sea, como que no levantara mucho la perdiz y bueno, justo lo agarraron acá con eso. Pero sí, justamente se basa en la traición, se basa en la especulación, se basa en la paranoia y se basa también en los contactos que tengan estas organizaciones adentro, porque obviamente algunos policías responden a tal y cual, como pasaba en Paraguay también.
¿Por qué Marset fue tan exitoso? Porque tenía gente dentro de la Senad, porque tenía gente dentro de los ministerios que le avisaban. Bueno, eso se cortó cuando le dan un golpe como Ultranza Py, porque ya no tenían los funcionarios que le servían adentro y otras organizaciones quedaron muy contentas porque siempre el negocio sigue, no importa si es con Marset, si es Papacho, si es con Fernández Albín, porque el negocio tiene que seguir.
Desde hace un tiempo en Uruguay está el negocio del acopio y la protección, sobre todo en la periferia, pero cuando hay conflictos entre bandas en el oeste de Montevideo no se habla tanto de este fenómeno.
Hay que verlo en esa clave, porque no se entiende el tema del barrio o el tema solo de Uruguay, solo pensando en Uruguay, solo en lo que pasa en los barrios. Hay que tener en clave regional, quién le vendió, quién perdió. Porque cuando una está sonando, como dicen, que estaba vendiendo con aquel, está creciendo, no le está agarrando, se está llenando, los otros van a querer lo mismo, los otros no se van a querer atrás ni en armas ni en plata, ni en poder, ni lo que sea.
Ahora, este enfrentamiento también se tiene que ver en esa clave y que hay mucha más droga, mucha más disputa, y eso rebota acá. Pero no es algo tan lineal, porque son negocios que ahora Marset está con los Albín, pero si le sirve con los Colos, también. Ya Uruguay desde hace años venía siendo obviamente ruta de tránsito y se venía viendo. Lo que quizás Marset le dio el plus, le dio el agregado, es entender que acá era un colador, y aprovechó y mandó hasta que pudo. Y el PCC también vio, sigue mandando, y durante la pandemia vieron que estaba medio complicado en Brasil (en el puerto de Santos) y vinieron un poquito más para acá.
Es un territorio más apetecible. Esta franja de tierra que tiene esta salida y estas prebendas geográficas me parece que son muy tentadoras, digamos, ¿no? Entonces vos tenés frontera seca con Brasil, está cerca de la triple frontera.
Empezó años atrás una acción denominada Proyecto Paraguay del PCC, un plan de expansión en la región en alianza con organizaciones internacionales como la ‘Ndrangheta. ¿Dónde entra el grupo de Marset en ese esquema? ¿como socio comercial?
Como socio. Como una persona que le sirve a los dos. Como decías es un negocio de traiciones, pero también en una parte de lealtades. Que vos sabés confiar, que tal sabe pueda hacer tal negocio. Ahora no sirve, te da, porque sabemos que siempre está esta cuestión de querer más plata, querer más poder, de querer estar en el lugar de las decisiones. Generalmente el que está al lado tuyo es el que te va a traicionar. Ahora, Marset sí tenía llegada a Bolivia. Él cuando llega a Uruguay, lo primero que hace también es contratar de Paraguay y Bolivia para llegar a la base de donde está la producción, digamos todo el trayecto, toda la cadena de montaje.
El PCC tiene una vocación de poder y más de querer armar todo su negocio y toda la logística desde el plantío hasta hacerlo llegar a otros continentes. Entonces avanzó por Paraguay, que ya lo tomó, porque al clan Rotela lo pasó por arriba. En algunos lugares de Brasil, algunos estados como convivencia pacífica, algunos mandamos, mando yo, pero el predominio del PCC es indiscutible.
En Uruguay caen algunos pesados, pero hay muchos poderosos que están detrás del negocio, que parecen intocables. ¿Quiénes son los que no caen?
Investiguemos el puerto, la frontera y la pradera. ¿Quiénes son los que manejan ahí? Quienes están en el paso. Pregúntale a cualquier bagallero de la frontera y te va a poder decir tranquilamente cuáles son los camiones que pasan. Hay muchos empresarios, tiene que haber contadores también, tiene que haber escribanos y tiene que haber algún inmobiliario que es uno de los sectores más rentables.
También hay que hablar de los reportes de operaciones sospechosas, ¿quién va a denunciar? Para hacerte el héroe también tiene que haber un sistema, una protección para que vos tengas los mecanismos que puedas denunciar. Por qué te vas a inmolar vos cuando hay un montón de políticos que dicen “ay, ¡qué horrible lo que acaba de pasar!”, pero no aclaran de dónde viene la plata de su campaña.