La decisión del rey emérito Juan Carlos I llega en momentos en los que la justicia, tanto en Suiza como en España, investiga el origen de los 100 millones de dólares que Juan Carlos habría recibido secretamente por un contrato con Arabia Saudí en una cuenta en Suiza.
Juan Carlos está acusado de haber cobrado una comisión por la licitación del proyecto de la construcción del tendido de alta velocidad ferroviaria entre las ciudades saudíes de La Meca y Medina a la marca Alta Velocidad Española (AVE) en 2011.
La Corona española enfrenta varios escándalos, como el caso Nóos y la condena al marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin; y el caso de la actriz Bárbara Rey, que han puesto en jaque su perpetuación. Varias formaciones políticas abogan por el fin del reinado de los Borbón y la instalación de una república.