Claver-Carone, de origen cubano, es una de las personalidades en el entorno de Trump que han dado forma a su política de agresión contra naciones latinoamericanos como Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.
Desde la fundación del BID, a finales de la década de 1950, ha primado un pacto tácito entre sus miembros de que, mientras la sede del organismo se mantiene en Washington, la entidad es conducida por un latinoamericano.
Además de Claver-Carone, el otro candidato es el abogado argentino Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos del presidente de Argentina, Alberto Fernández.
En la carrera también estaba la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla, quien retiró su postulación el pasado jueves.
Tanto Argentina como Costa Rica y México, entre otros países, han reclamado postergar la elección al considerar que una decisión tan importante no puede salir de un encuentro virtual debido a las restricciones que marca la emergencia de la COVID-19 y a escasas semanas de las elecciones en los Estados Unidos.
A esa postura de aplazar la decisión se ha sumado también la Unión Europea, entre otros organismos internacionales, lo que ha sido respondido por un grupo de otros diecisiete países, entre los que está Estados Unidos, Brasil y Colombia, que piden mantener la convocatoria de la elección para el 12 y 13 de septiembre.