Señaló que Morales, el exvicepresidente Álvaro García Linera y Sacha Llorenti exembajador ante las Naciones Unidas ya estaban en Jujuy, esperando cruzar la frontera.
Gracias por su lucha, por su esfuerzo, por resistir. Con ustedes volvimos a resurgir de nuevo como pueblo originario”
Agregó que tras visitar a Milagro Sala, se dirigirán a La Quiaca, “donde se encontrarán con Alberto Fernández”.
La dirigente social recibió a Evo en la puerta de su casa del barrio Cuyaya, indica Página/ 12. “Gracias por su lucha, por su esfuerzo, por resistir. Con ustedes volvimos a resurgir de nuevo como pueblo originario”, le dijo Sala al expresidente.
Este lunes el presidente de Argentina acompañará a Morales hasta su ingreso a su tierra. Ingresarán por la localidad de Villazón.
Una vez en territorio boliviana encabezará una caravana de tres días que recorrerá varias localidades hasta llegar a Chimoré, desde donde hace un año partió al exilio.
Me despido de ustedes, pero una parte de mi corazón se queda en Argentina para siempre. Continuaré luchando por la Patria Grande, la democracia, los derechos del pueblo y la defensa de nuestros recursos naturales”
Alberto Fernández fue aclamado durante la asunción de Luis Arce por los legisladores del MAS por su solidaridad con Morales y los perseguidos bolivianos.
Indica Página/12 que la caravana “de regreso a la Patria” registra más de 130 vehículos anotados, solo para cruzar el lunes desde el lado argentino hacia Villazón (se calcula que ya en tierra boliviana se sumarán varios cientos más).
Agrega que los inscriptos son aquellos bolivianos que pasaron el último año en la Argentina.
En total, son 145 ciudadanos bolivianos, entre ellos 17 exfuncionarios.
Un año de exilio
Morales fue derrocado en noviembre de 2019. Fue perseguido por sus enemigos por lo que debió pasar a la clandestinidad.
Junto a García Linera y algunos colaboradores se refugió en su localidad natal donde fue protegido por militantes y vecinos.
Una operación ordenada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, rescató a Morales salvándole la vida.
El expresidente boliviano permaneció un mes en México y luego se trasladó a Argentina donde vivió casi un año exiliado.