Despedida de la ex cónsul general en Argentina
Una frase de Artigas en misiva enviada al Congreso de Corrientes, cierra la despedida de la ex cónsul general uruguaya en Argentina, Lilián Alfaro.
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Una frase de Artigas en misiva enviada al Congreso de Corrientes, cierra la despedida de la ex cónsul general uruguaya en Argentina, Lilián Alfaro.
“…Los cargos que da la Patria a sus hijos son de honor y empeño por la felicidad pública (…) por lo tanto el que no se conforme con esta libertad de sentimientos será reputado como egoísta y enemigo de la felicidad común…”, la cita en cuestión representa el colofón de la evaluación que realiza la ex cónsul en Argentina.
En su misiva recuerda el inicio de la gestión que le fuera encomendada en el año 2010, por el ex presidente José Mujica, ratificada posteriormente durante el último período de gobierno del doctor Tabaré Vázquez.
Al referirse al trabajo realizado, Lilián Alfaro expresa: “los logros en estos diez años fueron el resultado del trabajo y dedicación de un gran equipo sostenido por varios pilares (…) Mi misión fue velar por los derechos de todos los connacionales, principalmente por aquellos que se encuentran en estado de vulnerabilidad permanente”.
La carta señala, además, la forma en que estas acciones de atención a los derechos de todos los connacionales, se realizara sin limitarla a valoraciones de tipo ideológico: “Al momento de asumir esta responsabilidad, me alejé de mí ser militante, en pro de crear y fortalecer los lazos con la comunidad uruguaya en Buenos Aires, más allá de las ideologías y credos”, explicita Alfaro.
En su despedida, la ex cónsul uruguaya, agradece el apoyo sostenido que recibiera durante todo el desarrollo de sus tareas de parte del ex Embajador Héctor Lescano, así como de “todos los Cónsules (…) autoridades y funcionarios de la Dirección General de Asuntos Consulares y de Vinculación (…) diversidad de autoridades tanto argentinas como uruguayas, organizaciones sociales, instituciones públicas, privadas y el invalorable acompañamiento de todos los funcionarios locales y los administrativos de Cancillería quienes ejercieron con gran responsabilidad, dedicación y compromiso tan importante labor”.
La renuncia de Alfaro se produce, luego de que se conociera que la nueva Cancillería uruguaya, pretendía su sustitución por otro personal de confianza del nuevo embajador en Argentina, Carlos Enciso.