Civila manifestó que “al descalabro que está provocando una política económico-social desaconsejable para cualquier momento y circunstancia pero más todavía para una realidad de catástrofe global y recesión, se le suman los sucesivos errores en la política sanitaria, que trascienden a las decisiones del Ministerio de Salud Pública (MSP)”.
El legislador frenteamplista dijo que se apeló a la excepcionalidad uruguaya y a la “libertad responsable”.
Añadió que “ese puede haber sido el mejor relato para desresponsabilizar al Estado y gastar menos, pero tuvo como efecto un exitismo que bajó sensiblemente la percepción de riesgo”.
Además, “sumado a una excesiva confianza en el mecanismo Covax, demoró las negociaciones para la obtención de vacunas”.
“Ahora quedó claro que la excepcionalidad no era tal y ocupamos los peores lugares en tasa de contagios. Lo insólito es que, después de un largo proceso de ‘prevacunación’, se sigue haciendo poco caso al GACH y a todas las voces autorizadas, pero además, teniendo las mejores condiciones-país para vacunar, se cometen errores de todo tipo”, lamentó el parlamentario.
Otros dirigentes frentamplistas se expresaron en la misma línea. El senador de Fuerza Renovadora, Mario Bergara, dijo que el gobierno «debe reducir la transmisión comunitaria del virus y se debe apoyar a las familias más vulnerables.».
Por su parte el exsubsecretario de Economía, Pablo Ferreri, pidió «frenar la circulación del virus» y pidió tomar medidas económicas. «Es hora de escucharnos», escribió en su cuenta de Twitter.
Otro que se expresó fue el senador comunista Oscar Andrade. «Hoy parece claro que si hubiéramos escuchado a las recomendación del GACH, en noviembre y diciembre, no estaríamos en las condiciones que estamos ahora, que son dramáticas».