Así comienza el comunicado emitido por la Federación Médica del Interior (FEMI), en rechazo a estas declaraciones que pretenden, una vez más negar la barbarie que trajo como resultado la muerte del médico Roslik, quien es considerado el último asesinado de la dictadura cívico- militar.
En el mismo se recuerda que “tal como lo estableció la propia Justicia Militar, y tras un largo y doloroso proceso que permitió esclarecer en parte la verdad, el Dr. Roslik, médico de San Javier (…) fue torturado y asesinado en esa dependencia”.
Para la federación, las declaraciones de Loitey son negatorias de “las atrocidades llevadas adelante por algunos de sus compañeros de armas, y por las que luego su propia fuerza condenó por homicidio al entonces el mayor Sergio Caubarrere, quien estuvo preso solamente durante cuatro meses”.
En honor a la memoria del médico asesinado y de su familia, así como por lo que representa Vladimir Roslik para el honor de los médicos del interior y como reconocimiento a la verdad histórica, FEMI ha rechazado en forma enfática y pública las declaraciones de Alberto Loitey.
“El Dr. Vladimir Rolik fue torturado hasta la muerte en el batallón en el que Loitey estaba. Si no lo supo ese día, debería saberlo. Y si no lo sabe todavía, que se dé por enterado y respete su memoria» concluye el comunicado del Comité Ejecutivo de la FEMI.