«Sin embargo, en la primera aparición pública de lo que sería la fórmula presidencial de La Alternativa y ante diferencias de enfoque de los integrantes de esa fórmula, el Partido Independiente decidió por sí y ante sí disolver el instrumento que tan trabajosamente se había logrado construir», cuenta.
Los «esfuerzos, sacrificios y riesgos asumidos parecieron importar poco. Qué decir de los compromisos asumidos, que de manera unilateral inconsulta e intempestiva el Partido Independiente resolvió tirar por la borda al momento de disolver La Alternativa. Esta actitud nos dejó perplejos, decepcionados y muy preocupados. No se debe, bajo los más elementales códigos políticos, dejar de rehén a quienes asumieron un pacto de caballeros».
«No participamos directa ni indirectamente en la divergencia de opiniones acontecidas. Sin embargo, y faltando al acuerdo fundacional alcanzado nos enteramos por la prensa de la disolución de La Alternativa. Bailando al ritmo de los hechos consumados, se nos propuso una alianza que en la práctica implica el ingreso al Partido Independiente. Nunca tuvimos aspiración ninguna de integrar el Partido Independiente. Fue la primera condición para sentarnos a conversar para formar La Alternativa; el espacio político que construiríamos sería algo nuevo en el que cada sector político mantendría su Identidad e independencia».
Por eso mismo, explica, es que se resolvió rechazar la oferta del Partido Independiente de participar bajo su lema de la próxima elección de octubre, porque «la pérdida de confianza es total e irremediable».
Si bien destaca el mayor respeto por Pablo Mieres y el Partido Independiente, puntualiza que dadas las circunstancias «es notorio que ellos han elegido otros caminos», ya que «la construcción de una amplia fuerza política requiere cintura, tolerancia, diálogo y grandeza».
«Con dolor debemos reconocer que la construcción de un camino independiente y autónomo de la polarización parece cerrarse», dice Amado, que sobre su futuro explica que el sector Unir entrará ahora en un periodo de reflexión y análisis en donde resolverá, luego de las elecciones internas, cuál será su destino.
No participar en próximas elecciones nacionales también es una opción que está arriba de la mesa «sin sentir que signifique un drama o el final de algo». «Con serenidad pero con firmeza. estamos absolutamente convencidos que lo mejor está por venir y que UNIR inexorablemente está llamado a ser protagonista en el sistema político que se viene», concluye la carta abierta.