Sobre algunos recortes en la alimentación escolar y la repetición de un plato o no, Florit fue contundente. «En el año 2020 lo que vimos fue una año excepcional en el cual caen todas las prestaciones de la educación. Es decir cae la presencialidad, cae la demanda de los alimentos, cae el número de días asistidos entonces en el año 2020 la disponibilidad financiera fue más que suficiente. En el año 2021 están habiendo restricciones que han significado perjuicios muy importantes para los comensales, ya sea niños, adultos o jóvenes. Hay controles y restricciones a la ingesta de los adultos, hay restricciones y recortes a la repetición del plato. En un momento donde hay 100.000 pobres nuevos, parece totalmente inoportuno restringir el financiamiento incremental de la alimentación escolar y restringir el derecho a un segundo plato cuando sobra la comida o darle una porción un poco más generosa para alimentar a un adolescente que está reclamando comida».
Según Florit, «parece no haber consenso entre las autoridades sobre el rumbo de la alimentación escolar. La salida de la emergencia y el tratamiento de la Rendición de Cuentas obligan a la Administración Nacional de Educación Pública a definir rumbos y evitar más restricciones, como acotar el financiamiento proveniente del impuesto de Primaria».
«Hoy los comedores tienen la responsabilidad de la integración social para la educación y la salud, pero sobre todo en la alimentación nutricional para unos 75.000 niños que viven en situación de pobreza. Los comedores y la alimentación de primaria tienen que tener recursos suficientes para atenderlo mediante diversas estrategias y brindarle seguridad alimenticia a los niños durante todo el año escolar y evitar de esa manera que la escuela sea un lugar tacaño e inquisidor sobre un derecho fundamental que es el comer».