No votar la reducción de la pobreza "es brutal"
El dirigente explicó que la iniciativa prevé un incremento de las asignaciones para hogares con niños nacidos entre 2025 y 2027 pertenecientes a los cinco deciles de menores ingresos. “Hay aumentos de entre 100% y 80%. El promedio es 84%. Es decir, genera una mejora de la calidad de vida en los hogares donde hay niñas y niños muy importante”, señaló.
Según indicó, el objetivo es reducir la pobreza infantil en la primera infancia. “Se entiende que la pobreza entre 0 y 3 años va a bajar 25% a lo largo del período de gobierno. Eso es brutal no votarlo”, sostuvo. También comparó esas transferencias con otros beneficios otorgados por el Estado a distintos sectores económicos: “El Estado coloca recursos para otros sectores de la sociedad, no con estas dificultades, para quienes hacen lobby, para quienes por distintos motivos se exoneran tributos y a nadie se les pide que se controle si toman vino o no”.
Pereira afirmó que la posición opositora “es mucho más que una posición liberal” y la definió como “una posición retrógrada, muy conservadora”. En contraposición, dijo ubicarse “más en la lógica humanista” y añadió: “Hay que darle a los pobres lo que les pertenece y cuando uno no se lo está dando, está fallando como nación”.
El presidente del Frente Amplio también detalló el impacto concreto que, a su juicio, tendría la aprobación de las partidas. “Pasás de tener una transferencia de 4.600 y vas a pasar a tener una de 10.000. ¿Soluciona todos los problemas de tu vida? No, pero te cambia la vida, te la cambia drásticamente”, afirmó.
Además, vinculó el rechazo en general de la Rendición con otras áreas incluidas en el proyecto. “Cuando están votando no votar en general le están sacando un plato de comida, están votando no llenar las 300 vacantes de policía”, expresó. También mencionó recursos para tecnologías de seguridad, atención a personas en situación de calle y una partida de 10 millones de dólares para educación.
“Se colocaron en un lugar de la política muy pobre. No es ya la alta política, es una medición muy pobre de lo que es hacer oposición en el Uruguay”, sentenció Pereira.