El error fue que se colocaron etiquetas por orden del Ministerio (MGAP) en el empaquetado que no corresponden según los contratos, debiendo decir “recortes” en lugar de “trimming”.
El frigorífico BPU cuenta con aproximadamente 800 trabajadores, de los cuales 700 son de Durazno, 100 de Flores y de otros lugares.
Días pasados en la Junta Departamental de Durazno, el edil Carlos Carrica (FA) indicó que “estos son puestos laborales directos y se calcula que mínimamente genera 3.500 puestos de trabajo indirectos, faenando normalmente unas 900 cabezas diarias, que vuelcan en salarios unos 40 millones de pesos mensuales. Dinero que entra y gira directamente en la economía del departamento”.
“La empresa le paga 150 mil dólares por mes a UTE por gasto de energía eléctrica, a productores, a fleteros, intermediarios de todo tipo, proveedores de todo tipo”, agregó el edil al denunciar la situación.