Recordó que el fondo fue establecido en la ley 13.728 de 1968 como una forma de contar con los recursos necesarios para el sector. No obstante, “se liquidó en la crisis de 2002. Se fueron para pagar otras cosas unos 100 millones de dólares. A partir de esa fecha el Fondo Nacional de Vivienda se alimenta de partidas presupuestarias y los recuperos de la vivienda. Eso implica que el país no tiene lo que la ley madre planteaba que debía tener, o sea, un fondo específico para la vivienda”.
Explicó que por esos tiempos existía el impuesto a los trabajadores y el impuesto a las patronales, lo que facilitaba la financiación. “¿Eso que permitía? Bueno, un fondo permitía hacer políticas de Estado. El gobierno, cualquiera sea, contaba con ese fondo. Nosotros lo que planteamos es que hay que refundar el Fondo Nacional de Vivienda con un aumento del Impuesto al Patrimonio. No afectar más a los trabajadores, sino que se afecte al patrimonio. Hicimos números, estudiamos con asesores y vimos que aumentando el 25% del Impuesto al Patrimonio -que es una vergüenza de 0,4% y 1,5% para las empresas-, se puede recaudar, más o menos, 160 millones de dólares anuales. Es decir que el país podría perfectamente tener un muy buen Fondo Nacional de Vivienda”.
“Afectando en un 25% a una vergonzosa tasa que tiene el Impuesto al Patrimonio se puede lograr un fondo interesante”, subrayó.
“Esa es nuestra propuesta, la elevamos a todos los diputados y senadores. El miércoles se la llevamos al Ministerio de Vivienda”, señaló.
“Planteamos que es una propuesta superadora para que la vivienda no siga estando sometida a los embates que pueda vivir un presupuesto nacional en el que se compite con educación, salud, con una cantidad de cosas. Este es el tema central”, sentenció González.
Movilización en respaldo
Aclaró González que la propuesta “por un lado supone la respuesta política de que hay que constituir un Fondo Nacional de Vivienda efectivo que le dé al gobierno de turno un monto determinado y en este caso pensamos que es momento, como dijo el presidente de la República, que las empresas empiecen a contribuir, porque si son palanca del desarrollo, ahí tienen una buena forma de contribuir al desarrollo del país”.
El proyecto, agregó el secretario de Fucvam, “será compartido con otras organizaciones sociales”. Aclaró que es un planteo de Fucvam, pero “por supuesto que lo vamos a llevar a la Intersocial para que lo estudien los compañeros”.
“Hay que tener claro que esto no es solamente para las cooperativas de vivienda, es una propuesta superadora para el país en el tema de vivienda”, sentenció.
De acuerdo a los números que maneja la federación, el déficit de vivienda en el país se ubica entre las 60.000 y 70.000 viviendas. “Va creciendo año a año y más con la crisis”, afirmó. Además, “si se recorta el presupuesto para vivienda uno se puede imaginar que los recursos públicos cada vez serán más menguados”.
Recordó que el sector social que lo comprende es el que “no tiene capacidad de ahorro. Por ejemplo, todas estas viviendas que se construyen a través de la ley de vivienda promovida, de 160.000 dólares obviamente que no son para abatir el déficit”.
Para respaldar esta iniciativa, Fucvam tiene prevista una serie de movilizaciones, siendo la primera el próximo 5 de octubre. Ese día “hay una movilización por el Día Mundial de los Sin Techo. Nos vamos a concentrar en el Ministerio de Economía y de allí marcharemos hasta la plaza Primero de Mayo, donde haremos un acto”.