Las conversaciones hacia una nueva regulación sobre los carburantes fue resultado de un encuentro entre el Gobierno y la Conaie, el pasado domingo, cuando se cumplieron 11 días de protesta nacional contra el decreto 883, que eliminó el subsidio a los combustibles.
En numerosas ciudades del país, el pueblo en general se pronunció contra esa y otras medidas, enmarcadas en un plan de ajuste adoptado por la administración central para acceder a un crédito del Fondo Monetario Internacional, por un valor de cuatro mil 200 millones de dólares, condenado abiertamente por los huelguistas.
De forma paralela, el ejecutivo desarrolla diálogos con directivos de la Central Unitaria de Trabajadores, sobre una propuesta de reformas laborales y tributarias, cuya presentación ante la Asamblea Nacional se ha retrasado, mientras siguen pendientes conversaciones con el Frente Unitario de Trabajadores.