Homenaje a Álvaro Balbi con una placa donde fue asesinado
Hace 43 años, ya instalada la dictadura militar, pero durante la presidencia de Juan María Bordaberry, las Fuerzas Conjuntas arrestaron a ocho militantes comunistas en una casa de la calle Canstatt. Horas más tarde, serían trasladados al Regimiento de Coraceros, actual Guardia Republicana, donde los dejaron durante horas a la intemperie, desnudos sobre el pasto. A la sesión de torturas, comenzaron con Álvaro Balbi. Era el más joven del grupo. El submarino, una de las prácticas habituales de estos criminales, fue llevado hasta el límite, y el organismo de Balbi no soportó el martirio. Los testimonios indican que intentaron reanimar su cuerpo exánime, pero ya era tarde. Álvaro había muerto. El sitio web de Partido Comunista del Uruguay (PCU) transcribe el fragmento de una carta que el padre de Álvaro escribió al dictador Juan María Bordaberry: «Escribo a usted la carta más difícil de mi vida. Y como se trata de un imperativo de razón y de conciencia, me propongo lograr la más fría precisión para lograr justicia. Me dirijo a usted en su condición de Presidente de la República y específicamente por su poder de decisión como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Quiere decir esto que no procuro condolencias, que no necesito palabras de consuelo. A diario me las prodiga el pueblo entero.