El segundo punto está vinculado a la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin pérdida de salario.
El tercero apunta a la mejora de las políticas de empleo y democratización del ingreso en la industria, la atención a la primera infancia y al impulso a las libertades sindicales para delegados de seguridad en función de "alta accidentabilidad en el mundo del trabajo", detalló Ferreira.
Mientras aguarda la respuesta del sector empresarial, el Sunca mantiene su plan de movilización con asambleas no coordinadas y paros departamentales. De no haber acuerdo, no descartan "ninguna medida", señaló el presidente del gremio. "Lo mejor que le puede pasar a la industria es tener un convenio que establezca reglas claras para todos, empresarios y trabajadores", concluyó.
En las últimas semanas varias empresas resolvieron enviar trabajadores al seguro de paro en distintas obras, y el número de afectados ya asciende a unos 200 operarios. El sector privado responsabiliza las distintas medidas de fuerza que impactaron en la continuidad de la actividad, necesaria en algunas etapas de los proyectos.