La exdirigente señaló que no podía quedarse en un partido “donde no tiene voz, donde no se la consulta” y que cuando se quiera “cuestionar algo o proponer, se la trate de infiltrada”, manifestó. Le decían que estaba tratando “de explotar el partido” y que “no estaba respetando al líder”, pero un “verdadero líder sabe delegar sus funciones, no tiene que ser solo él, después él y siempre él”, criticó.
Por eso decidió presentar su renuncia a través de una breve carta, dada a conocer por Montevideo Portal. Entre las razones de su baja destacó el rechazo a “la conducción del partido, la falta de organización y de democracia interna”. El viernes 17 “cuando le entregué la carta” al diputado Salle “ni de cerca” le preguntó qué sucedía porqué se iba o si algo le había molestado, simplemente “firmó el acuse recibo y me dió salida”, recordó.
La actitud fue de “anda tranquila y no me estorbes más”, algo parecido a lo que dice que sucede con él en el Palacio legislativo: “una piedra en el zapato, porque es la única voz que denuncia esto y aquello, así me sentía yo en su partido”, se quejó. “Cuando tenés una voz diferente” con militantes, ideas, proyectos “y querés organizar más democráticamente la cosa, ya sos sos un estorbo y tenés que irte”, sostuvo. “No digo que sea grave, pero es importante que renuncie la presidente de un partido y eso a él no le importó”, transmitió.
El partido “le pertenece a los convencionales”, porque él está ahí “ocupando ese cargo no solo por los militantes, sino por los convencionales que también aportaron su granito de arena”, concluyó. Caras y Caretas se comunicó con la bancada de Identidad Soberana pero desde allí rechazaron responder las críticas recibidas y comentar las diferentes renuncias.
Problemas con las bancas
Por si fuera poco la diputada Nicolle Salle, hija de Gustavo Salle “apareció un mes antes de las elecciones, nadie la conocía ni en el interior ni en Montevideo”, manifestó Canoniero. “No militó absolutamente nada y la puso de primera suplente en Montevideo”, pero como el padre “asumió por Canelones, ella quedó de titular”, explicó. Esto generó problemas con la siguiente en la lista de suplencias, la exdiputada Natalia Pigurina.
Durante la campaña electoral el departamento más visitado “y que mejor trabajó fue Salto, donde la referente era Pigurina”, y aunque le correspondía la banca por Montevideo “no podía viajar ante situaciones de imprevisto”, ahondó. Por lo tanto “tuvo que dejar un papel firmado para que entrara la siguiente suplente, en caso de emergencia”, puntualizó. Sin embargo este año Nicolle Salle “viajó a Taiwán, estuvo 15 o 20 días” en una licencia planificada “y tendría que haber entrado Pigurina, pero en su lugar ingresó Alejandra Carro”, manifestó.
No solo eso, sino que “no se dió trámite a los proyectos y pedidos de informes que Pigurina presentó: quedaban encajonados”, fustigó. Por lo tanto esta legisladora suplente también renunció al partido.
Más testimonios
Otro renunciante es el convencional Pablo Rotas, que colaboró en la publicidad de la campaña electoral. “Hubo otras situaciones que no son irregulares, pero que tampoco son congruentes con el discurso de Salle, que también seguía” relató. El hecho de “desplazar a otras personas por incluir a Nicolle en la lista de diputados” llevó a Rotas a excluirse de participar en las listas y no figurar en ningún cargo. “Me pareció raro y desconfié”, a pesar de que actualmente se da cuenta “de que ni siquiera lo tendría que haber votado”, indicó.
“Cuando criticas a todo el mundo, y dejas la vara super alta, tenés que ser el ejemplo”, criticó. Con el tiempo “me di cuenta que lo que él decía, no era lo que hacía”, un caso es el ingreso “del sobrino de su esposa con pase en comisión al Parlamento”, apuntó. La oficina de Gustavo Salle confirmó a Caras y Caretas que efectivamente el funcionario es sobrino del diputado, y por lo tanto, primo de la diputada.
Lo que Rotas descubrió después de que los Salle asumieron las bancas es que “reciben 220 mil pesos mensuales de partida de secretaría cada uno”, y tienen a cuatro secretarios contratados “que en la mano le pagan 36 mil pesos”. Descontando los impuestos “se están quedando casi con 140 mil pesos cada uno y no corresponde”, fustigó. Esto significa que “los está explotando con la promesa de que después van a ir a la diputación o que los va a colocar en la lista para la que viene”, reprochó. Caras y caretas no pudo comprobar si ese dinero sobrante va hacia las arcas del partido.
También está el caso de la camioneta Hyundai Staria (de la concesionaria Fidocar) que Salle adquirió a nombre del partido. “Es como para 10 personas, con doble o triple cabina y exonerada de todos los impuestos”, relató Rotas. En respuesta a esta última acusación el viernes 24 en el canal oficial de youtube del partido, “Sallazo Tv”, el secretario Sebastián Sosa explicó que la exoneración para el uso partidario de la nueva Salleneta fue otorgada por el Ministerio de Economía y Finanzas.
La rebaja que solicitó y obtuvo Identidad Soberana “refiere a la exoneración tributaria que tienen los partidos políticos, las iglesias, las instituciones deportivas y educativas entre muchas otras”, explicó Sosa.
Él predicó contra la corrupción “pero en la práctica agarró todas las ventajas que hay y las aprovechó”, si la pregunta es “si se trata de un delito, por supuesto que no lo es”, argumentó Rotas. Pero no eso no es lo que Salle anunció “que iba a hacer cuando entrara al Parlamento”, en ese sentido hay “muchas contradicciones entre lo que dice y lo que hace”, transmitió. “No podes agarrar y hacer lo mismo que hacen los demás”, sentenció.
Luego de que el convencional hizo pública su renuncia a través de un vivo en redes sociales “hace poco más de 10 días” comenzó a recibir mensajes de muchas personas. Entre ellas algunas personas del interior le comentaron que “pusieron dinero en la campaña electoral para locales y cartelería”, pero que habían acordado que cuando la Corte Electoral entregara el dinero de los votos obtenidos “la mitad sería para recuperar el dinero prestado y la otra mitad para el partido”, comentó.
Finalmente “no les dio ni un peso”, y los mensajes con estas alegaciones le llegaron desde Tarariras, Colonia, y también desde Maldonado y Rocha. Por lo tanto “se aprovechó de la buena fe de mucha gente y es lamentable desde todo punto de vista”, lamentó.
“El partido no es democrático, es totalmente vertical y no cumple con lo que le exige la Corte Electoral”, además luego de las renuncias el diputado adelantó que para las próximas elecciones “la fórmula va a ser Salle-Salle y el va a presidente, primero a diputado y primero a senador y al que no le guste que no lo vote”, concluyó.
El último vínculo
“Hay una cuenta en el Brou a nombre del partido” donde se recibe mes a mes el dinero de la Corte Electoral y a donde los diputados prometieron depositar “un 20% de su sueldo", ahondó la expresidenta del partido. “Al principio yo veía que la cuenta recibía los aportes de los diputados, pero ya hace un tiempo que no ingresa ese porcentaje prometido”, explicó.
A la cuenta tienen acceso cinco personas, entre ellas la expresidenta Canoniero, Gustavo Salle, así como el tesorero y el secretario del partido. Para realizar operaciones se precisa la firma de dos de ellos, como es común en estas circunstancias. La expresidenta está en trámite de salir “para no seguir vinculada a esa cuenta y no ser cómplice ni tener problemas al respecto”. Las personas que están rodeando a Salle “no merecen mucha confianza”, finalizó.